Antes de que inicie la próxima temporada de lluvias, personal de la ) realiza inspecciones al drenaje profundo de la Ciudad de México, con ayuda de cámaras de alta definición y técnicos que se sumergen en las aguas negras, una tarea imprescindible para garantizar que este sistema se encuentre en óptimas condiciones.

En lo que va del año, han realizado alrededor de 20 inspecciones en distintos puntos de la ciudad, particularmente en las alcaldías Gustavo A. Madero, y, principalmente, Iztapalapa, cuenta el GRAFICO y el director ejecutivo de drenaje y almacenamiento de Segiagua, Víctor Cárdenas Ortiz.

LABORES

Un grupo de ingenieros, técnicos y otros expertos —entre los que destaca la presencia de Julio César Cañamar, el buzo de aguas negras que se encarga del mantenimiento del drenaje y desazolve de la CDMX— se dan cita en la Lateral Zaragoza, esquina con México, muy cerca de la unidad habitacional Ejército de Oriente, en Iztapalapa, para sumergirse en el drenaje.

Revisan dos colectores que inciden directamente al drenaje profundo y que acaban en la Uva de la Zaragoza.

Durante la temporada de lluvias de 2025, los expertos detectaron que justo en este punto los encharcamientos eran más recurrentes, duraban más tiempo y presentaban mayor tirante (profundidad). Por tanto, se necesitaba evaluar estas zonas para detectar el estado de las tuberías y determinar las causas de afectaciones.

Estas inspecciones permiten encontrar objetos que arroja la gente por las coladeras: “desde basura aplastada y amontonada, hasta objetos grandes como sillones, llantas, refrigeradores, hornos de microondas”, advierte Cárdenas Ortiz, pero también sirven para evaluar el estado de la tubería; particularmente en este punto de Iztapalapa, existen asentamientos diferenciales que pueden llegar a dañarlas, por lo que revisar su estado permite dar atención en caso de que se encuentren afectaciones, explicó.

APOYO TECNOLÓGICO

Un robot equipado con una videocámara detecta daños en el drenaje, ya sea obstrucciones causadas por basura o por hundimientos en el terreno que causen grietas y que impiden que el drenaje fluya.

En la red paralela —que es más complicada por cómo está construida la tubería— el buzo de aguas negras, equipado también con una cámara, ingresa para hacer la inspección.

En este caso, además del buzo Julio César, otros dos expertos también ingresan al drenaje para hacer la evaluación. Se preparan con tanques de oxígeno, traje especial y máscara protectora, no sin antes someterse a una revisión médica en la que se les checan signos vitales y pasan por un tubo de 1.52 metros de diámetro.

CDMX revisa drenaje profundo con robots y buzos antes de temporada de lluvias
Imagen: Diego Salgado
CDMX revisa drenaje profundo con robots y buzos antes de temporada de lluvias Imagen: Diego Salgado

1.5 METROS

De diámetro tienen los tubos en los que bucean y se sumergen el personal del Sesia.

Google News

TEMAS RELACIONADOS