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A lo largo de 2025, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (SDIF) de la CDMX recibió 3 mil 164 reportes por maltrato infantil, de los cuales 35 fueron “códigos dorados”, es decir, se trató de casos en los que los menores se encontraban en un ambiente excesivamente violento, apuntó la subdirectora de Asuntos de Prevención y Defensa de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, Erylse Osorio Marín.
En entrevista con esta casa editorial, la funcionaria advirtió que el maltrato infantil son acciones que dañan a las infancias, pero también pueden ser omisiones en su cuidado; generalmente, explicó, se da en el núcleo familiar, pero también puede darse a través de otras personas que tengan bajo su cuidado a las infancias.
Tras recibir un reporte, un equipo multidisciplinario de la procuraduría —abogado, sicólogo y trabajador social—, lo analiza, se traslada al lugar y se realiza un tamizaje que ayuda a valorar la situación en la que se encuentra el menor.
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Evaluación de riesgos y códigos de atención
“Ese tamizaje advierte diversas situaciones, tanto se pueden advertir cuestiones de violencia, de pobreza, como situaciones que permiten a la procuraduría generar un plan de acción”, indicó.
Este tamizaje consta de cuatro colores, verde, amarillo, rojo y dorado, que ayudan a determinar la gravedad de lo que ocurre en el entorno del menor; en el caso del verde se descarta el reporte, pues indica que tras hacer la visita, la procuraduría determinó que no hay derechos vulnerados, caso contrario ocurre con el código dorado, donde se ven “comprometidas la vida, la seguridad y la integridad de nuestros niños” e implica actuar y tomar decisiones de manera inmediata, señaló.
“Tristemente, al menos el año pasado, tuvimos 35 códigos dorados. ¿Qué significan esos 35 códigos dorados? Que fue necesaria una intervención por parte de nosotros como procuraduría para salvaguardar a esos niños, niñas y adolescentes que estaban siendo víctimas, que estaban en un ambiente excesivamente violento”, señaló.
Un reporte no necesariamente significa que haya violencia contra el menor, pues en ocasiones se detectan otras situaciones, por ejemplo, problemas vecinales o familiares, mientras que en los casos donde se corrobora la violencia, en un mismo reporte se pueden encontrar diversos tipos, como omisión de cuidados, violencia física o sexual.
Respecto a los códigos dorados, es decir, aquellos casos que sí ameritan la intervención de las autoridades, refirió que en 2023 se registraron 35, mientras que en 2024 fueron 27, cifras similares a las del año pasado.
Si bien el pasado 18 de enero el DIF capitalino reportó que en 2025 hubo un total de 3 mil 987 reportes turnados a la Dirección Ejecutiva de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA), Osorio Marín explica que se hizo “una evaluación exhaustiva” y se encontró que algunos reportes habían sido duplicados, por lo que precisó que la cifra real es de 3 mil 164 casos.
Aun con esta precisión, la cantidad de reportes por maltrato de niñas, niños y adolescentes en la Ciudad de México el año pasado fue más elevada que la de los dos años anteriores.
En 2023, se registraron 2 mil 465 reportes, mientras que en 2024 la cifra fue de 2 mil 567.








