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Autoridades del Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México (Invea) tienen detectados a dos grupos que organizan fiestas clandestinas y que operan muy cerca de escuelas.
“Por lo menos un par de grupos sí tenemos que se dedican a eso y, además, son gente que está muy involucrada en el medio estudiantil, que va a los bares”, aseguró el director general de dicho instituto, Jorge Esquinca.
El Invea informó que durante 2025 suspendió un total de 113 fiestas clandestinas y de acuerdo con su director, las alcaldías Cuauhtémoc y Coyoacán son en las que más se registran este tipo de eventos, “porque son alcaldías en donde hay más afluencia de gente, hay más afluencia de escuelas”.
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Los dos grupos que se dedican a realizar fiestas clandestinas operan, sobre todo, en Coyoacán debido a su cercanía con Ciudad Universitaria, y en Cuauhtémoc, especificó.
RENTAS POR UN DÍA
Para las autoridades se complica combatir la realización de estos eventos, ya que los grupos u organizadores se mueven en distintos puntos y se ayudan de rentar propiedades por un día para las festividades.
“Es un poco complicado a veces, porque no es que estén en un solo lugar en las fiestas, rentan una casa, rentan otra y entonces lo que nos toca es ir suspendiendo, ir deteniéndolas e ir dando aviso”.
Esquinca relató que la mayoría de las intervenciones que realizan en eventos encubiertos es a través de las denuncias ciudadanas de vecinos, un ejemplo fue la suspensión de un festejo en la colonia Roma, en un edificio con daños por el sismo de 2017; “el vecino del edificio de al lado, mandó un correo, habló, nos buscó aterrado, nos dijo ‘oigan es la segunda fiesta masiva que se va hacer, ya hicieron una, el edificio tiene daño estructural’, cuando llegamos, esa fiesta estaba iniciando, era un edificio que tenía sellos de PC porque se estaba derrumbando”.
CHELERÍAS
Durante 2025 se suspendieron unas mil 800 chelerías en la CDMX, pero la facilidad con la que abren uno de estos negocios y las ganancias que obtienen facilitan la proliferación de estas, afirmó Esquinca.
“Para ellos es muy fácil, cuentan con halcones, entonces cuando les hablan de que va el operativo del Invea inmediatamente bajan la cortina y se acaba, dejan que pase y vuelven abrir, a una cerveza le ganan entre la preparación y todo eso más de 170% a cada una”, expuso.
Otro de los problemas que han detectado es que quienes operan estos comercios muchas veces se mueven de un local a otro, dejando problemas legales a los dueños de las accesorias y la responsabilidad de pagar la multa.








