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PREGUNTA
Mi novio la tiene chiquita y es bien incómodo hacerlo de perrito porque se sale a cada rato. ¿Qué posición será mejor para estos casos?
RESPUESTA
Pues sí, con ‘el perrito’ los ángulos y la profundidad no juegan a favor, dependiendo de la anatomía. Cuando hay menor longitud, intentar posturas donde la pelvis queda muy separada o levantada provoca que el miembro no alcance la profundidad necesaria y se esté saliendo a cada rato, interrumpiendo el ritmo y matando la pasión. Para solucionar esto hay que buscar posturas como ‘el misionero’ modificado con almohada, solo coloca una almohada firme justo debajo de la cadera de ti (de tu zona lumbar). Eso inclina tu pelvis hacia arriba, acortando el ángulo de entrada y haciendo que el contacto sea mucho más profundo y cercano sin necesidad de grandes longitudes. De ‘cucharita’ es la postura ganadora pues al estar acostados de lado, uno frente a la espalda del otro, los cuerpos se acoplan milimétricamente, la fricción es continua, hay apoyo total y es imposible que se suelte o se salga. Y por último: sentada, como ‘vaquerita invertida’ o frontal, así tienes el control de la profundidad y el ritmo desde arriba, puedes inclinarte hacia adelante para controlar hasta dónde entra.
PREGUNTA
Mi esposo tiene 40 años y erecciones, pero su deseo sexual es bajísimo; tenemos sexo una o dos veces al mes y ya intenté de todo. Me preocupa que tenga un problema, ¿a qué doctor debemos ir?
RESPUESTA
El caso de tu esposo es un clásico ejemplo de que la erección y el deseo actúan por separado. Cuando el deseo cae a los 40 años sin que haya un problema físico de erección, las causas suelen ser el estrés crónico, la fatiga acumulada, bajones hormonales o incluso un cuadro de depresión silenciosa o ansiedad por rutina. El especialista indicado para arrancar el diagnóstico es un urólogo andrólogo (o un médico internista especializado en salud masculina), quien le mandará un estudio de perfil hormonal completo para medir sus niveles de testosterona, prolactina y tiroides. Si los análisis salen perfectos, el siguiente paso ideal es acudir con un terapeuta sexual para reactivar el vínculo de pareja.
PREGUNTA
A mi pareja le encanta el oral y a mí me gusta recibirlo, pero me da pena el tema del vello. Me he depilado por completo un par de veces, pero a los pocos días los pelitos al crecer me dan comezón y me salen granitos. ¿El vello estorba tanto o es pura estética?
RESPUESTA
El vello púbico no es falta de higiene, solo cumple una función protectora. Las modas estéticas nos han vendido la idea de que el cuerpo adulto debe ser completamente liso, como de plástico, pero la realidad biológica es que el vello actúa como una barrera contra bacterias y reduce la fricción de la piel durante el roce. Cuando te depilas, los folículos pilosos sufren microtraumatismos y, al nacer de nuevo, los pelos cortos se curvan y se encarnan fácilmente, generando esa comezón y esos molestos granitos por la fricción de la ropa o el contacto. A nivel de placer y salud, el vello no estorba para el sexo oral ni para la intimidad. Si prefieres llevarlo, puedes optar por recortarlo con tijeras o una rasuradora eléctrica dejando un despunte bajito, evitando llegar al ras. Quien te quiere y disfruta de tu cuerpo no anda buscando una estética de revista, sino conectar contigo.




