PREGUNTA

Tengo 23 años y una obsesión con el papá de mi mejor amiga. Es viudo, tiene 50 y tantos y está guapísimo. No dejo de fantasear con él, pero se me antoja proponerle un acostón. ¿Me animo? Julia G.

RESPUESTA

Fantasear con alguien prohibido o mayor es una de las cosas más comunes del mundo en la mente humana, pero llevar esa fantasía a la práctica con el papá de tu mejor amiga es la receta perfecta para dinamitar tu vida social y armar un escándalo monumental. Piénsalo, si le propones el acostón y acepta, vas a entrar en una red de secretos, culpas y dinámicas incómodas que tarde o temprano se van a filtrar. Si te rechaza, la vergüenza y la tensión con tu amiga van a ser insostenibles. Las consecuencias de cruzar esa raya suelen pesar muchísimo más que el breve momento de emoción. Disfruta la fantasía en tu cabeza todo lo que quieras, porque para eso sirven los pensamientos eróticos: para explorar escenarios prohibidos sin romper nada en el mundo real. Pero mantén los pies en la tierra y guarda esa propuesta en el cajón de los secretos para evitar lastimar a quienes te rodean y meterte en un lío innecesario.

PREGUNTA

Mi novio exige que le envíe fotos mías desnuda todos los días y se pone loco si no lo hago. Las tomo por la mañana, pero temo que se las enseñe a sus amigos. ¿Qué hago? Alondra V.

RESPUESTA

Alondra, huye de ahí de inmediato: lo que hace tu novio no es romance ni deseo, es acoso, chantaje emocional y violencia digital. Que te “ponga mala” o se ponga furioso porque te niegas a mandarle fotos íntimas demuestra que no le importas tú ni tu tranquilidad, sino tener el control absoluto sobre tu cuerpo y tus imágenes. El hecho de que vivas con el miedo constante de que termine enseñándoles tus fotos a sus cuates es la señal de alarma más clara de que no confías en él, y con toda la razón. El sexting y compartir material privado solo es sano y disfrutable cuando nace de la absoluta libertad, la confianza mutua y el consentimiento voluntario. En el momento en que se convierte en una exigencia diaria bajo amenaza de berrinches o enojo, deja de ser un juego erótico y se convierte en una forma de manipulación. Estás en tu derecho de poner un alto definitivo y negarte a seguir mandando material. Si al decirle que no, él se enoja, te presiona o te chantajea, vas a comprobar que no te respeta. No pongas en riesgo tu seguridad ni tu intimidad por complacer caprichos controladores de alguien que no sabe cuidarte

PREGUNTA

Se me antoja tener anal con mi novia, pero ella siempre me pone pretextos y la última vez fue porque estaba menstruando. ¿Interfiere en algo la regla? Felipe T.

RESPUESTA

Pues no, Felipe, biológicamente la menstruación no impide tener anal; sin embargo, si tu novia te pone pretextos y usa ese argumento, lo que te está diciendo entre líneas es que no tiene ganas, no se siente cómoda o nomás no le apetece en ese momento. El periodo trae consigo cólicos, fatiga, hinchazón abdominal y una sensibilidad tremenda en toda la zona pélvica, por lo que muchas mujeres prefieren que ni las toquen ahí abajo durante esos días. A nivel anatómico y médico, el canal anal y el útero son vías completamente independientes, por lo que el flujo menstrual no afecta en absoluto la práctica anal. Sin embargo, requiere una preparación higiénica y mental mucho más cuidadosa, además de una lubricación impecable porque los tejidos suelen estar más sensibles e inflamados. El tema no es el calendario de su regla, sino la insistencia. Si notas que tu chica siempre tiene un pretexto, es probable que el anal no le entusiasme como a ti o que le falte confianza y relajación. En lugar de presionar o buscar atajos médicos para convencerla, platiquen qué es lo que a ella la inhibe o por qué no quiere. Toma en cuenta que el placer en pareja solo funciona cuando ambos están convencidos y relajados, no cuando uno de los dos está cediendo por presión.

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