Cuéntamelo ya! es, sin duda, uno de esos espacios de la televisión que merecen reconocimiento. Ha encontrado un lugar muy claro en la barra de Las Estrellas: funciona como ese puente perfecto entre ‘Hoy’ y los programas que abren la tarde. Y en televisión, hallar identidad en medio de tanto ruido no es poca cosa.
Con una fórmula sencilla, amable y fácil de consumir, el programa se ha vuelto una compañía muy efectiva para quienes viven ese tramo del día entre el cierre de la mañana y la hora de la comida, particularmente para muchas amas de casa, que en ese momento traen la cabeza en todo: pendientes, cocina, manda whats, revisa redes, hace llamadas, levanta pedidos o anda a las carreras, y todavía con tiempo para prender la tele.
Esta semana, ‘Cuéntamelo ya!’ cumple diez años al aire. Diez. Que se dicen fácil, pero sostener una década en televisión abierta no es asunto menor. Porque una cosa es llegar y otra muy distinta quedarse, gustar y seguir siendo negocio.
ÉXITO DE CUÉNTAMELO YA EN TV
Y ese es uno de sus grandes méritos: además de tener audiencia, tiene clientes que confían en el producto. Sus números podrán parecer mesurados frente al escándalo con el que luego se venden otros espacios, pero son sólidos, leales y competitivos. Incluso, en varias jornadas, ha logrado plantarse con fuerza frente a ‘Venga la alegría’ y hasta rebasar al propio ‘Hoy’.
Por eso hay que reconocer el trabajo de Nino Canún, productor y líder del proyecto, que ha sabido entender muy bien qué quiere su público y, sobre todo, qué puede entrar a una casa sin poner en aprietos a nadie. Porque ‘Cuéntamelo ya!’ tiene muy claro su tono: familiar, cuidado y respetuoso. Aquí no se apuesta por lo burdo, ni por el grito fácil, ni por la ocurrencia sin freno.
Y hay otro acierto que no es menor: en ‘Cuéntamelo ya!’ no hay reinados. Ninguna conductora está por encima de otra, ni hay figuras jugando a ser dueñas del foro. Todas se ciñen a una personalidad y a una línea muy clara. No están para imponer opinión personal, están para leer y conducir un proyecto en el entendido de que la estrella es el programa. Nadie es más que nadie. Y eso, en televisión, se agradece.
El programa acompaña, informa y entretiene con una línea editorial muy clara. Hay control, ritmo, orden y conductoras alineadas a una idea precisa del contenido y eso genera confianza en los anunciantes. Nada está dejado al ahí se va, que ya bastante de eso hay en la tele.
Felicidades a todo el equipo de ‘Cuéntamelo ya!’, a sus conductoras, a su producción y, por supuesto, a Nino Canún, por sostener durante diez años un formato que ha sabido hacer compañía sin perder el estilo. Porque durar diez años sin convertir el foro en pasarela de vanidades, ni egos, le pone a Nino —como a niños en escuelita— una estrellita diaria en la frente. Nos leemos la próxima, aquí donde quizá hablemos de ti.


