AMBICIOSOS
La presidenta del PRD Ciudad de México y coordinadora de su partido en el Congreso capitalino, Nora Arias, denunció un nuevo “pacto patriarcal”, en cuyo contubernio se encuentran el magistrado del Tribunal Federal Electoral, Felipe Fuentes Barrera, quien a través de una sentencia amañada, pretende entregarle el PRD-CDMX al titular de la SEP, Mario Delgado, y al diputado federal de Morena, Víctor Hugo Lobo. Dicen que ambos morenistas quieren asegurarse un futuro, pues al primero lo colocan fuera de cualquier cargo público en adelante, y del segundo, al interior de Morena no es muy bien visto por su obsesión de pretender apoderarse del PRD a los pocos meses de haber renunciado al mismo.
INE-GABLE MIEDO
La guillotina comenzó a moverse en la Coordinación de Comunicación Social del Instituto Nacional Electoral, y ahora le tocó a la directora de Comunicación y Análisis Informativo, Elia Baltazar, y el operador de los cortes tiene nombre y apellido: Sergio Uzeta. Recién llegado al círculo de confianza de Guadalupe Taddei, Uzeta quiere limpiar el terreno de cualquiera que le resulte incómodo. Nos dicen que dentro del instituto el criterio no necesariamente es la capacidad profesional, sino el nivel de riesgo que ciertas personas representan para sus intereses personales y económicos. Hay que recordar que cuando Uzeta estuvo al frente de Notimex terminó inhabilitado por diez años por un escándalo relacionado con daño al erario. Pero en este país, la memoria institucional suele durar muy poco.


