EL PROBLEMA Y LA SOLUCIÓN
Apenas el miércoles pasado, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, apareció en sus redes sociales, sin que nadie le preguntara, para hacer el anuncio —que a juzgar por su enjundia y sonrisa le causaba gran satisfacción— de que se adelantaría el cierre de labores escolares, según dijo por la ola de calor y el Mundial 2026. La dependencia a su cargo incluso compartió una imagen del calendario actualizado; esa decisión tomada se vino abajo porque fueron muchos los sectores que se pronunciaron en contra: Mario Delgado acababa de generar un problema…
LLEGAN LOS BOMBEROS
En su papel de apagafuegos, la presidenta Claudia Sheinbaun precisó que lo que Delgado daba como una decisión tomada, era apenas una propuesta. Sheinbaum dijo que se analizaría lo que desde la SEP ya se daba por hecho. A Delgado no le quedó de otra más que secundar la postura presidencial y decir que, en efecto, era una propuesta que se analizaría, pero con la que todos los secretarios de educación de las diferentes entidades habían estado de acuerdo.
OREJAS DE BURRO
Ayer, Mario Delgado tuvo que salir a solucionar la crisis que él mismo creó, aunque en todo momento tuvo el apoyo de la presidenta Sheinbaum. Reculó y dijo que siempre no, que el calendario escolar se va a respetar y aunque asegura que en el último mes de clases ya no se enseña nada a los niños y que ese era otro de sus argumentos para mandarlos a casa antes, pues ahora se tendrá que indigestar con sus palabras, además de que más de uno seguro le pondrá tache.


