TOMA TODO...
En el Congreso de la Ciudad de México está a punto de realizarse una redistribución del presupuesto, pero no del destinado a obras, servicios o el bienestar para los ciudadanos, sino del que se reparten los grupos políticos, en este caso al interior de Morena.
Y es que, desde ayer, según cuentan, le pidieron su renuncia a todo el personal de estructura perteneciente al área de Comunicación Social, con lo que decenas de recomendados o “conocidos” de los diputados se quedarán sin trabajo.
Pero no es que se vaya a terminar esta costumbre de repartir las plazas entre los cercanos, sino que, según dicen en los pasillos del Congreso, la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, Xóchitl Bravo, busca quedarse con buena parte de estos espacios para colocar a “su gente”, por lo que habrá que ver si otros morenistas se conforman con lo que les dejen.
CAPACIDADES
Más allá del reparto de plazas, que es una costumbre, hay quienes cuestionan el hecho porque no se sabe si quienes lleguen a ocupar los puestos estén capacitados para realizar el trabajo encomendado, pero para los diputados al parecer eso es lo de menos; lo importante es agandallar el presupuesto —pues algunas plazas llegan a los 50 mil pesos—, y ganar más espacios para ejercer mayor control en el legislativo.
CAEN COMO MOSCAS
A los despidos en el Congreso de la Ciudad de México se suman, según cuentan, puestos relevantes como el del Oficial Mayor, Liber Iván León Ortega, que era de todas las confianzas de Bravo; Alberto Ojeda, director de Servicios Generales, Alfonso Vega, director de Servicios Parlamentarios y varios más... así se preparan para iniciar un nuevo periodo ordinario de sesiones el próximo 1 de febrero.


