Antes de que existiera el Metro CDMX, moverse por la capital era un verdadero reto. En los años 60, la Ciudad de México ya vivía un crecimiento acelerado con más autos, más rutas de transporte y calles cada vez más saturadas.
Fue en ese contexto que surgió una idea que parecía futurista para su época: construir un tren subterráneo que conectara la ciudad de forma rápida y eficiente.
¿Cuál fue la primera Línea del Metro CDMX que se construyó?
La primera línea que se construyó fue la Línea 1, conocida por su color rosa.
Se inauguró el 4 de septiembre de 1969 con un tramo inicial que iba de Chapultepec a Zaragoza, atravesando puntos clave de la ciudad.
No fue casualidad, pues este recorrido conectaba zonas donde ya había gran demanda de transporte, lo que la convirtió desde el primer día en una de las rutas más importantes.

¿Quién decidió construir el Metro?
El proyecto fue impulsado por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien autorizó la construcción del sistema como una solución a la crisis de movilidad.
La ejecución recayó en el regente del entonces Distrito Federal, Alfonso Corona del Rosal, mientras que el diseño y la obra estuvieron a cargo del ingeniero Bernardo Quintana Arrioja, con apoyo de tecnología francesa.
Los retos del Metro CDMX
Construir el Metro no fue sencillo.
Las obras implicaron excavar bajo una ciudad ya habitada, con redes de agua, drenaje y electricidad. Además, el suelo de la capital, blando y con hundimientos, representaba un desafío técnico enorme.
Aun así, el proyecto avanzó en tiempo récord, convirtiéndose en un símbolo de modernidad para México.
El detalle que cambió todo: los íconos
Uno de los aspectos más innovadores del Metro fue su sistema de íconos en cada estación.
La idea era simple pero poderosa, que cualquier persona pudiera orientarse, incluso si no sabía leer.
Por eso, estaciones como Pino Suárez, Chapultepec o Zaragoza tienen símbolos que las identifican. Este sistema sigue siendo clave hasta hoy.

Un cambio en la vida diaria
Con la llegada del Metro, millones de personas redujeron sus tiempos de traslado.
Lo que antes podía tomar horas, comenzó a resolverse en minutos. Además, permitió conectar zonas que antes estaban prácticamente aisladas.
Hoy, más de 50 años después, la Línea 1 sigue siendo una de las más utilizadas, incluso tras múltiples renovaciones.
Dato curioso que pocos saben
Cuando se inauguró, el Metro era tan novedoso que muchas personas bajaban solo para “conocerlo”, no necesariamente para transportarse. Era vivir toda una experiencia.
Incluso, algunos usuarios lo comparaban con sistemas europeos, algo poco común en México en esa época.








