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El día de hoy en Ángeles Caídos te contare el caso de Donald Harvey, el cual sigue siendo uno de los capítulos más oscuros y perturbadores en la historia de la criminología estadounidense. Conocido bajo el inquietante apodo del "Ángel de la Muerte", pues Harvey no era el típico asesino que acechaba en callejones oscuros; su terreno de caza eran los pasillos esterilizados de los hospitales donde, bajo el disfraz de un cuidador compasivo, arrebató la vida a decenas de personas.
¿Quién fue Donald Harvey?
Nacido en 1952, Donald Harvey trabajó durante años como auxiliar de enfermería en diversos centros médicos de Kentucky y Ohio. A diferencia de otros asesinos seriales, su motivación se camuflaba bajo una supuesta "piedad", ya que Harvey afirmaba que sus actos eran asesinatos por compasión, destinados a aliviar el sufrimiento de pacientes terminales. Sin embargo, las investigaciones posteriores revelaron una realidad mucho más sádica y sedienta de control.
¿Cuál era el modus operandi de Donald Harvey?
La carrera criminal de Harvey se extendió por casi dos décadas (1970-1987). Su método variaba, lo que permitió que sus crímenes pasaran desapercibidos por mucho tiempo, pues utilizaba desde cianuro y arsénico mezclados en la comida de los pacientes, hasta la desconexión de ventiladores o la asfixia con almohadas.
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¿Cómo descubrieron los crímenes de Donald Harvey
El error que lo llevó a la justicia ocurrió en 1987, en el Daniel Drake Memorial Hospital de Cincinnati. Tras la muerte de un paciente llamado John Powell, un patólogo forense detectó un fuerte olor a almendras amargas durante la autopsia, el cual era signo inconfundible de envenenamiento por cianuro.
Más tarde Harvey confesaría el asesinato de Powell y aceptaría un acuerdo con la fiscalía, aceptando una cifra aterradora de asesinatos. Donald fue condenado formalmente por 37 asesinatos, pero a lo largo de los años se estima que su cifra real de víctimas podría superar las 80 personas.
Sus crímenes no se limitaron a extraños; también admitió haber intentado envenenar a amigos, vecinos y parejas sentimentales utilizando arsénico, demostrando que su patología iba más allá de la "eutanasia" que alegaba.
Condena y muerte de Donald Harvey
Donald Harvey fue sentenciado a múltiples cadenas perpetuas. Su vida terminó de manera violenta en 2017, cuando fue atacado por otro recluso en su celda del Centro Correccional de Toledo, en Ohio. A los 64 años, el hombre que decidió quién vivía y quién moría en los hospitales falleció a causa de las heridas recibidas.








