Más Información
El sueño más grande de cualquier jugador es disputar el Mundial. Obed Vargas, una de las jóvenes sensaciones de México, no es la excepción.
El volante de los Sounders de Seattle (20 años) platicó —en entrevista exclusiva— con El Gráfico y reconoció que su principal propósito para este 2026 es acudir al gran evento del próximo verano.
”Empieza un año muy intenso, [pero] con esa motivación que trae de ser mundialista. Es mi objetivo máximo; es difícil, pero me siento muy bien para llegar al Mundial”, declaró.
Lee también: Michael Carrick toma el mando del United tras el despido de Amorim
El nacido en Alaska, pero con ascendencia mexicana, es consciente de que no será nada sencillo ganarse un lugar entre los 26 convocados, pero se comprometió a hacer su mejor esfuerzo para cumplir el gran sueño.
“Si el Mundial fuera hoy, no sé si iría, pero lo más importante es hacer las cosas muy bien en cada concentración, convencer al entrenador [Javier Aguirre] día a día para no quedar fuera; si me da la oportunidad, siempre daré lo mejor de mí”, aseguró Obed.
Aceptó que es difícil competir con Edson Álvarez, Erik Lira, Marcel Ruiz, Erick Sánchez y Luis Romo, pero confía en luchar para ganarse un puesto en la lista definitiva del ‘Vasco’.
“El mediocampo es una de las posiciones donde hay más competencia”, señaló.
Obed Vargas y su preferencia por la selección mexicana
Obed Vargas tenía 18 años de edad cuando tomó una de las decisiones más drásticas en su vida, pero lo hizo con “el corazón”.
El volante representó a las selecciones Sub-20 y Sub-23 de Estados Unidos, su país de nacimiento, hasta que prefirió cambiar de federación. Desde pequeño, soñaba con portar la camiseta tricolor.
“Fue relativamente fácil para mí tomar la decisión. Suena un poco feo, porque jugué con Estados Unidos en juveniles, pero creía que ya no era lo correcto. Desde niño, me sentía representado a la Selección Mexicana; veía los Mundiales, apoyaba a México y me sentía parte”, reveló en entrevista con este diario.
Obed aceptó sentirse “identificado con México”, a pesar de que no nació en territorio nacional, pero su ascendencia le permitió sentir ese amor, pasión y anhelo por defender al Tricolor.
“México es mi país, es el país donde salieron adelante mis papás y mis abuelos. Son mis raíces, donde creció toda mi familia. Representa una cultura con la que me identifico mucho, con la gente, el idioma y la comida; por eso, decidí jugar con México”, compartió.
Vargas recordó cómo fue su primer partido portando la camiseta tricolor. Sucedió el 16 de octubre de 2024 y, aunque jugó solamente siete minutos, se sintió “muy bien” y se motivó “para querer más”.
“Fue un debut soñado, muy bonito. Mis papás estuvieron en el estadio y fue la mejor parte, porque pudieron vivir el momento en el que su hijo pisó el campo con la playera de la Selección Mexicana. Fue justo contra Estados Unidos y les ganamos por primera vez en un largo tiempo”, mencionó emocionado.








