Cuando se es menor de edad, hay elementos a nuestro alrededor que nos llaman la atención, debido a sus colores o formas que los hacen interesantes de conocerlos e interactuar con ellos.
En la comida sucede lo mismo: debido a su diseño, olor o textura, el querer comer algo es muy tentador, pero se tiene que aceptar que algunos de los supuestos alimentos llamativos pueden ser peligrosos, ya que pueden contener un elemento tóxico.
No obstante, mucha gente, por la falta de información, difunde falsos rumores sobre comidas que supuestamente pueden hacer daño, cuando la verdad es que ese peligro es falso; entre ellos están los licores que llevan algún animal, como los alacranes o serpientes. Las manzanitas en los arbustos son el mejor ejemplo de la desinformación.
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Sobre la creencia de que al comer las manzanitas nos puede hacer daño, no se sabe a ciencia cierta de dónde surgió esa idea, pero se convirtió en uno de los mitos más populares del folclor mexicano.
A las manzanitas que crecen en los arbustos se les conoce con el nombre científico Arctostaphylos pungens. Son 100% mexicanas; es más común verlas en Veracruz y Oaxaca; son fundamentales para evitar la erosión de grandes extensiones de tierra.
Desde temprana edad se ha inculcado el mito de que son supuestamente venenosas al ingerirlas por el cianuro que contienen. Sin embargo, eso es falso; las manzanitas son 100% comestibles y no representan ningún peligro para el ser humano e incluso animales silvestres como los mapaches, ardillas y aves las consumen.
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A estas manzanitas se les ha dado un aprecio por parte de la gastronomía, ya que son usadas como un condimento para alimentos; un excelente ejemplo son los tamales de estas manzanitas. También es usada como medicina alternativa porque se usa como diurético efectivo.
Lamentablemente, las manzanitas han perdido su prosperidad por la presencia de parásitos y sobre todo los hongos Nectria, que desecan sus tallos hasta hacerlos morir.








