Por: CRISTIAN ARCINIEGA

Contar con un buen es clave para disfrutar del sol de forma segura, especialmente en menores de tres años.

Antes de fijarte en el color o diseño, lo más importante es que la prenda tenga un buen ajuste, sea de secado rápido y cuente con contra rayos UV.

Expertos señalan que elegir mal puede provocar desde molestias leves hasta afectaciones en la piel.

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LA PROTECCIÓN ES CLAVE

“En esta etapa, lo más importante es priorizar la comodidad, suavidad y libertad de movimiento”, explica Juan Manuel Padilla, especialista del sector.

Los trajes deben tener cortes ergonómicos, costuras suaves y ajustes cómodos que eviten rozaduras.

Esto permite que los pequeños puedan jugar, nadar y moverse sin incomodidad.

TELAS QUE SÍ FUNCIONAN

Los mejores materiales para un traje de baño infantil son el poliéster y el nylon, ya que combinan elasticidad y secado rápido.

Estas telas ayudan a evitar irritaciones, mantienen la frescura y reducen malos olores.

Además, son resistentes, ligeras y conservan su forma incluso con uso constante.

CUIDADO CON EL SOL

Uno de los puntos más importantes es la protección UV, ya que la radiación solar puede causar quemaduras y daños a largo plazo.

Este tipo de prendas es especialmente recomendable en:

  • Bebés menores de seis meses
  • Niños con piel sensible
  • Exposición prolongada al sol

TIPOS DE TRAJE

Existen varias opciones según la edad:

  • Bodies completos: ideales para recién nacidos, protegen todo el cuerpo
  • Bermudas o tipo ciclista: cómodos para niños activos
  • Conjuntos con manga larga: mayor protección solar

Para niñas, hay diseños completos o de dos piezas, aunque estos últimos protegen menos del sol.

Si eliges dos piezas, se recomienda complementar con toalla o capa.

EXTRA: PROTECCIÓN TOTAL

Además del traje de baño, especialistas recomiendan:

  • Usar gorra o sombrero
  • Playeras con protección solar
  • Lentes de sol

La clave es proteger la piel en todo momento, no solo dentro del agua.

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