Las hemorroides, son venas hinchadas en el ano y en la parte inferior del recto, similares a las venas varicosas, siendo una afección común, además se estima que gran parte de la población adulta experimentará síntomas relacionados con las hemorroides en algún momento de su vida. Aunque a menudo son motivo de vergüenza o incomodidad, entender qué son y cómo prevenirlas es fundamental para mantener una buena calidad de vida.
{{#values}}
{{#ap}}
{{/ap}}
{{^ap}}
{{/ap}}
{{/values}}
¿Qué son las hemorroides?
Las hemorroides ocurren cuando las venas alrededor del ano se dilatan debido a un aumento de la presión. Se clasifican principalmente en dos tipos:
- Hemorroides internas: Se desarrollan dentro del recto y por lo general, no causan dolor porque hay pocos receptores de dolor allí, pero pueden sangrar durante las deposiciones.
- Hemorroides externas: Se forman bajo la piel que rodea el ano. Estas son las que suelen causar más molestias, como picazón, dolor e incluso sangrado si se irritan.
¿Cuáles son los síntomas de hemorroides?
- Los síntomas varían según el tipo de hemorroide, pero los más comunes incluyen:
- Sangrado rojo brillante tras la evacuación.
- Picazón o irritación persistente en la zona anal.
- Dolor o molestias al sentarse o al defecar.
- Inflamación o bultos sensibles cerca del ano.
Lee también: Guardaespaldas de élite: El negocio de los perros de 3 millones de pesos para multimillonarios
¿Cuáles son las causas y factores de riesgo?
- La presión excesiva en la zona pélvica y rectal es la causa principal, pudiendo deberse a:
- Estreñimiento crónico o diarrea: Ambos fuerzan las venas del recto.
- Esfuerzo al evacuar: Es uno de los factores más determinantes.
- Embarazo: El peso del útero aumenta la presión en las venas.
- Obesidad: El exceso de peso corporal ejerce presión adicional.
- Dieta baja en fibra: Produce heces duras que son difíciles de expulsar.
¿Cómo evitar las hemorroides?
La buena noticia es que la mayoría de los casos de hemorroides se pueden prevenir con cambios sencillos en el estilo de vida:
- Aumenta el consumo de fibra: Incorpora más frutas, verduras, legumbres y cereales integrales a tu dieta. La fibra ablanda las heces y facilita su tránsito.
- Hidratación constante: Bebe al menos dos litros de agua al día. El agua es esencial para que la fibra haga su trabajo correctamente.
- No pospongas la ida al baño: Si sientes la necesidad de evacuar, hazlo de inmediato. Retrasarlo hace que las heces se sequen y se vuelvan duras.
- Evita el esfuerzo excesivo: No pases demasiado tiempo sentado en el inodoro ni hagas fuerza innecesaria.
- Mantente activo: El ejercicio regular ayuda a prevenir el estreñimiento y reduce la presión venosa.
- Evita estar sentado por largos periodos: Si trabajas en un escritorio, levántate y camina unos minutos cada hora.
Si los síntomas persisten o notas un sangrado abundante, es vital consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.