Enfrenta la ansiedad

27/11/2018 08:26 Víctor Jiménez Actualizada 13:27
 

Surge una sensación de malestar general, de desagrado, inquietud o nerviosismo; sientes opresión en el pecho, hormigueo, mareo o agotamiento; aparece un poco de sudoración y agitación; tu corazón se acelera; tu cuerpo tiembla. Quizás hayas tenido estas sensaciones asociadas a la ansiedad. Muchas veces, la ansiedad está ligada a algo que estamos a punto de vivir (por ejemplo, hablar en público), a una experiencia reciente (por ejemplo, una discusión fuerte con una hija), o a una situación presente (por ejemplo, si estamos en un edificio de gran altura).

Es importante reconocer los síntomas de la ansiedad cuando apenas inician, pues así es más fácil manejarla. Cuando no es una situación paralizante y limitante, se puede manejar por medio de algunas estrategias como las te propongo en estos tips:

Detén la respiración. Contén tu respiración por unos 15 o 20 segundos. Hazlo por lo menos 5 veces. Esto ayuda a que tu corazón lata más lento y te calmes. La retención de tu respiración permite a tu cuerpo utilizar el oxígeno que entra, en lugar de que haya oxígeno en exceso y cause hiperventilación.

Respira conscientemente. Coloca las manos en tu abdomen para sentir la inhalación y exhalación. Si estás demasiado ansioso, no las coloques sobre tu pecho o se incrementará tu ansiedad al sentir los rápidos latidos de tu corazón. Asegúrate de exhalar en el doble del tiempo que te toma inhalar. La exhalación debe ser larga y pausada. Esto calma tu cerebro.

Utiliza el poder del tacto. Toca tu cuerpo con las manos. Puedes hacerlo de varias formas, dándote ligeros golpecitos con la palma o lo dedos, acariciándote con las puntas de los dedos, sobándote y poniendo algo de presión sobre los músculos. Si te es posible, hazlo sobre todo tu cuerpo y no olvides la cara. El tacto, sobre todo cuando es suave, le envía un mensaje a tu cerebro de que todo está bien y éste responde con tranquilidad.

Enráizate. Acostado boca arriba, en el piso, pon algo de peso sobre tu cuerpo. Al sentir tu cuerpo bien apoyado en el suelo con una almohada o cobija pesada sobre ti, respira profundamente. Algunas personas recurren a su mascota para hacer esto, lo cual funciona bien. Esto apaga el switch de la ansiedad de manera efectiva.

Muévete, actívate. Camina, salta, baila, corre. Mueve tu cuerpo. En los momentos de ansiedad, tu cuerpo produce adrenalina que no utiliza, por lo que es necesario sacarla y una buena forma de hacerlo es por medio del movimiento y el esfuerzo.

Pon presión sobre tus ojos. Utiliza una almohadilla para los ojos o una de esa máscaras para descansar los ojos y aplica una ligera presión. Asegúrate de que estén frías para mejores resultados. La presión alrededor de los ojos envía a tu cerebro, a través del nervio vago, un mensaje de calma y seguridad.

Usa el frío. Pon tus manos o tus pies en agua con hielo 30 segundos varias veces. Si la sensación de ansiedad es muy fuerte, puedes incluso meter la cara en el agua unos segundos, después de inhalar profundamente. Hacer esto activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de calmar tu cuerpo. Evita hacerlo si tienes un padecimiento cardíaco.

En momentos de ansiedad, recuérdate que es pasajero. No va a durar para siempre. Es desagradable, pero va a pasar, así como pasan todos los sentimientos y las sensaciones.

Víctor Jiménez www.facebook.com/vjimenez67

EL LIBRO

Ansiedad. Cómo enfrentar el mal del siglo

Autor: Augusto Cury

Editorial: Océano

Sinopsis: El autor explica las raíces de la ansiedad y ofrece técnicas para recuperar la tranquilidad emocional y mental, y volver a experimentar plenamente el placer de la vida.

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