Sácale 'jugo' al uso del lubricante, ¡te decimos cómo!

Puedes hacer del lubricante tu aliado en las relaciones sexuales, sobre todo en las orales
Cecilia Rosillo
13/09/2019 - 05:55

Quizá uno de los productos sexuales a los que menos se les saca provecho es el lubricante, que en la mente de la mayoría de las personas, ni siquiera figura como algo que debe tomarse en cuenta si no se tiene un problema de resequedad o falta de lubricación natural.

Sin embargo, el lubricante puede considerarse dentro de los juguetes sexuales más efectivos, divertidos, creativos e inofensivos que existen, porque sirve para mucho más que permitir la entrada del pene en la vagina o lubricar el ano para el sexo anal, que es el uso más extendido que se le conoce.

El lubricante transforma el cuerpo en un juguete completo; cuando se utiliza en zonas más allá de los genitales y se adquiere alguno que además hidrata la piel y proporciona olor y sabor.

TODO RESBALA MEJOR. El lubricante hace que la mano y los labios resbalen más fácilmente por la piel, por tanto ayuda a inventar caricias que en piel seca no surgen, pues los movimientos “pueden salir de control y del patrón habitual”, una de las cosas que se gana con esto es la atención que se pone a la caricia, lo que hace que el cerebro registre nuevas formas de acariciar, y se deje de hacer caricias en “modo automático” pues nos hace estar muy atentos tanto a la presión, como a la velocidad; un cuerpo lleno de lubricante es tan difícil de sostener muy presionado como un pez fuera del agua.

El lubricante como juguete sexual nos puede llevar a horas de diversión planteando retos a la paciencia y a la habilidad. La falta de fricción hace que debamos ser más atentos a lo que deseamos con la pareja, pues una caricia puede dejar de serlo y convertirse en meras sobadas sin erotismo.

SEXO ORAL. El lubricante facilita enormemente el sexo oral a las personas que tienen problemas con el olor y sabor de los genitales y hace placentera la labor de besarlos, ya que disfraza olores y sabores naturales que para muchas personas son agradables.

Además, este producto con o sin olor o sabor en la masturbación es un gran aliado, pues hace que la mano tome una pericia más afinada; en el pene hace que la piel del tallo sea más flexible y tenga menos posibilidad de lastimarse, al tiempo que ayuda a no ejercer una presión muy alta, pero sí constante, lo lleva a realizar un movimiento rítmico diferente.

EVITA EL DOLOR. En el caso de la masturbación del clítoris evita que pueda darse dolor, pues es más complicada la presión de una zona muy pequeña como es su glande, pero facilita la estimulación de todo su tallo con un ritmo más acelerado sobre los costados de la vulva y los labios.

El lubricante como juguete sexual  es recomendado, en algunas terapias sexuales para parejas con disfunciones sexuales como eyaculación precoz, vaginismo o deseo sexual hipoactivo.

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