PREGUNTA
Siento que le hace falta propulsión a la manguerita de mi chavo, te cuento: cada que se viene mi hombre siento que sale muy poquito semen, ni llega tan lejos. ¿Me lo están ordeñando en otro lado o es defecto de fábrica? Nacha M.
RESPUESTA
Nacha, no seas mal pensada. La fuerza de la eyaculación y la cantidad dependen de una logística física interna muy compleja y no de la fidelidad o de cuántas veces “descargue” en el día. La propulsión depende de la fuerza de los músculos del suelo pélvico. Si tu chavo está muy estresado, cansado o simplemente no hace nada de ejercicio, esos músculos se relajan y el semen sale sin ganas. También influye mucho la hidratación pues considera que el semen es un 90% agua; así que si él no toma líquidos, el fluido puede volverse espeso, pegajoso y le cuesta más trabajo salir disparado. Además, recuerda que la excitación previa es clave, mientras más tiempo dure el juego antes de la meta, más fluido se acumula y con más fuerza sale. No es que te lo estén ordeñando, es que a lo mejor al sistema le falta mantenimiento, agua y un poco más de precalentamiento para que la presión suba antes de soltar la válvula.
PREGUNTA
Me excitaba saber las experiencias que tuvo mi esposa antes de casarnos. Me la imaginaba teniendo alguna aventura ya casada; después de mucho platicarlo, lo hicimos realidad y la verdad me gustó mucho. Lo platiqué con un amigo y no solo me vio como bicho raro, ya ni me habla. ¿Estaremos muy mal? Rodolfo H.
RESPUESTA
Rorro, aquí lo decimos siempre: mientras todo todo sea entre dos adultos con pleno consentimiento, ética y comunicación, nadie está “mal”. El problema aquí no es tu vida íntima o tus prácticas, sino el prejuicio de tu amigo. Mucha gente no entiende que esta práctica no nace de la falta de amor, sino de una confianza extrema donde el placer de ver al otro ser deseado y disfrutar potencia la conexión de la pareja. Para muchos, es el trofeo supremo: saber que tu pareja puede estar con quien quiera y aun así te elige a ti para volver a casa. Dile a tu amigo que se relaje, si a ustedes les encendió la llama y no le hacen daño a nadie, sigan disfrutando. Eso sí, estos temas es mejor guárdalos para gente que comparta tus códigos o para la intimidad, porque el mundo allá afuera todavía se asusta con lo que no entiende.
PREGUNTA
El otro día estaba súper caliente y comencé a masturbarme, pero cuando estaba llegando al máximo hice mucha presión. Luego de eso me sentí mareada y, la verdad, pensé que me iba a desmayar, también me faltó el aire. ¿Porque me ocurrió esto? Sofía F.
RESPUESTA
No te asustes, lo que experimentaste se conoce como un “síncope orgásmico”. Es básicamente un corto circuito temporal en tu sistema nervioso porque le metiste demasiada intensidad al acelerador sin dejar que el motor respirara. Cuando estás a punto de llegar, el cuerpo entra en un estado de tensión máxima: el corazón late como loco y la presión sube. Si a eso le sumas que hiciste mucha presión física y, muy importante, aguantaste la respiración (lo que se llama maniobra de Valsalva), le quitaste oxígeno al cerebro por unos segundos. Al llegar al clímax y soltar la tensión de golpe, la presión arterial se desploma y digamos que el cerebro “entra al quite” causando el mareo o la sensación de desmayo. En pocas palabras, tuviste un orgasmo de campeonato, pero la próxima vez trata de respirar profundo durante todo el proceso; el oxígeno hará que el placer dure más y que el aterrizaje sea mucho más suave y disfrutable.
Consultorio íntimo es un espacio para resolver tus dudas sobre sexualidad y orientarte con responsabilidad.
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