RELATOS ERÓTICOS

Lulú Petite ya encontró quien le quite el sueño

Querido diario: La noche previa no había dormido nadita. Y no por buenas razones

Lulú Petite ya encontró quien le quite el sueño

(Foto: El Gráfico)

Sexo 20/02/2024 13:57 Lulú Petite Actualizada 13:57
 

Querido diario: La noche previa no había dormido nadita. Y no por buenas razones.

Estaba en cama, lista para dormir, cuando comenzó el “bzzz” incesante de un enjambre de mosquitos que hicieron de mi cama un infierno.

El tema con esos desgraciados es que los sientes zumbándote en el tímpano, pero apenas prendes la luz, desaparecen. Por más que mataba algunos, al apagarse el foco, los zumbidos volvían. Ya me parecían carcajadas de los malditos zancudos por mi fracaso.

Lee también: Mujer cachó a su esposo cuando entró al “cinco letras” con Lulú Petite, así pasó todo

Para añadir insulto al daño y motivo al insomnio, comenzó la comezón de sus picaduras, cada una un recordatorio de mi derrota.

En la mañana, cuando fui a atender a Miguel, un cliente, iba cansadísima. Apenas entré y me recibió con un beso. Yo venía tan fulminada que ni conversación hice.

Simplemente me dejé coger. El me comenzó a desnudar de manera impulsiva, sin dejar de comerme la boca, me llevó a la cama, me tumbó en ella y, ya desnudos, metió su cara entre mis piernas.

Lamió mi sexo con maestría y, después de un rato, se puso un condón y me la metió.

Se movía rico. Me hizo el amor por un rato hasta que lo escuché gemir. Se clavó a fondo y disparó en el condón toda su artillería. Se quitó el hulito, lo tiró al cesto de basura y se recostó junto a mí. Me quedé profundamente dormida.

Desperté una hora después y lo vi ya vestido. Tuve que explicarle. Estaba terminando de contarle a Miguel mi batalla nocturna contra el escuadrón de mosquitos, cuando sin decir palabra, bajó a su coche y, unos segundos después, subió con una sonrisa triunfal y una raqueta eléctrica, de esas que venden en los semáforos, diseñada para “asar” a esos insectos chupa sangre.

Mi primera reacción fue una mezcla de amor y alivio. “¿Dónde has estado toda mi vida?”, le dije, no a Miguel, sino a la raqueta, mientras la tomaba en mis manos como si fuera la pistola de John Wick.

Y aquí estoy, escribiendo esta colaboración y armada con mi amiga eléctrica, esperando el primer “bzzz”.

Hasta el jueves,

Lulú Petite No te pierdas mis novedades en mi página: lulupetite.net/

Google News - Elgrafico
Temas Relacionados
Lulú Petite relatos eróticos

Comentarios