RELATOS SEXUALES

“Pasé toda la semana entre sentones, en diferentes piernas”, por Lulú Petite

“Pasé toda la semana entre sentones, en diferentes piernas”, por Lulú Petite
(Foto: Archivo, El Gráfico)
Sexo 14/09/2021 13:35 Lulú Petite Actualizada 13:35
 

Querido diario: Lunes, habitación 406. Me tienes arriba, montándote. Tu erección, deliciosa, se abre camino entre mis muslos, yo me atiendo moviéndome a sentones, mientras tus manos trepan por mi abdomen y se agarran de mis tetas apretándolas enérgicamente, acaricias mis pezones y llevas tus manos a mi cintura y comienzas a mover tu cadera clavándote en mí con más profundidad, como si tu erección creciera más, siento cómo tus movimientos me provocan un escalofrío delicioso que explota en orgasmo justo en el instante en que el condón se llena con tu leche.

Martes, habitación 102. La erección puntea bajo una trusa clásica, de esas blancas que usa Homero Simpson. El cliente es un viejito risueño y conversador que me pide desnudarme despacito y tocarme hasta que vea que el viagra y el estriptís han surtido efecto. En cuanto eso sucede, me pongo en cuatro y él me penetra, se viene rápido. Lo que le cuesta trabajo es que se le ponga dura, después de conseguirlo, es precoz como adolescente.

Miércoles, habitación 214. Un joven con cara de poeta o pintor mira mi cuerpo desnudo como un lienzo en blanco, como tratando de memorizar cada línea, cada curva, para luego transformarla en trazo o en palabras. Me toca y me convenzo de que es escultor y me trata como mármol virgen, me coge como a su obra, con pasión. Antes de despedirnos me entero de que es abogado.

Jueves, habitación 107. Me está haciendo el amor ese hombre blanquísimo, es algo torpe, pero entusiasta. Me tiene de perrito, cuando suena su teléfono. Es su esposa. Se pone tan nervioso, que se le baja la erección. Nos costó trabajo, pero recuperamos el ritmo.

Viernes, habitación 406. La nuestra. Se abre la puerta y allí estás tú de nuevo. Me quito el cubrebocas y te sonrío. ¡Qué gusto verte de nuevo!

Hasta el martes, Lulú Petite. 

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