FINAL INESPERADO

“Me equivoqué de cliente y me metí al motel con otro”, por Lulú Petite

“Me equivoqué de cliente y me metí al motel con otro”, por Lulú Petite

(Foto: Archivo, El Gráfico)

Sexo 02/12/2021 14:05 Lulú Petite Actualizada 14:05
 

Querido diario: Me besas los pechos. Pasas tu lengua por mis pezones hasta que los pones duros. 

Estamos desnudos, rodando por la cama. Primero estoy abajo, con la espalda contra el colchón, sintiendo cómo te comes mis pezones, luego rodamos, como si estuviéramos bailando, tú quedas abajo y yo a un lado tuyo.

Veo tu sexo. Erecto, con tu piel blanca y delgada, las venas azules saltando en la erección y la cabecita rosa, completamente inflada. Tienes un pito tan bonito. De inmediato, lo rodeo con mis dedos y comienzo a masturbarte.

Ahora soy yo quien reparte besitos en tu pecho. Otra vez. Hueles tan rico. Te sigo masturbando y tú empiezas a contonearte.

—Ponme el condón —me ruegas como pidiendo no dejarte acabar con una manuela. Estiro el brazo y alcanzo un preservativo que dejé en el buró.

Te pongo el plastiquito y empiezo a chupártela. Me tomas de la nuca y miras cómo me como tu miembro, cómo desaparece en mi boca y me atraganto. Sonríes y, como no queriendo terminar así, me detienes.

—Súbete —pides entusiasmado, mitad palabra, mitad gemido. Dejo de chupártela y, acomodándome en cuclillas sobre tu miembro, me lo voy clavando para comenzar a cabalgarte. Me aprietas las tetas, pongo mis manos sobre tu pecho. 

Me acaricias la espalda, bajas tus dedos hasta mis nalgas y con tus manos comienzas a dirigir el ritmo de mi cabalgata, de tus penetraciones. Te clavas más y más hasta que te vienes riquísmimo.

Me levanto, te quitó el condón, te limpio. Unos minutos después, nos despedimos.

—Adiós, Roberto —te digo.

—No me llamo Roberto, soy Joaquín —respondes.

Reviso mi teléfono. Diez mensajes y dos llamadas perdidas de Roberto. Equivoqué de cliente. Tenía agendado primero a Roberto y después a ti, pero toqué primero en tu habitación. Me despido y corro para llegar con quien pensé que estaba. Gajes del oficio.

Hasta el jueves, Lulú Petite.

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