RELATOS SEXUALES

"Me dijo que era su primera vez pero me lo hundió hasta el fondo", por Lulú Petite

"Me dijo que era su primera vez pero me lo hundió hasta el fondo como un experto"

(Foto: Archivo, El Gráfico)

Sexo 14/07/2022 16:08 Lulú Petite Actualizada 15:59
 

Querido diario: Sentí un orgasmo tan intenso que realmente puso a vibrar cada átomo en mi cuerpo.

Fue como salir de mi cuerpo y verme allí tendida, en la cama, con el miembro de ese hombre metido hasta mis entrañas, mis muslos chorreando de mis mieles, mi piel temblorosa y erizada, mi mirada ida, mi boca entreabierta y resoplando, mis uñas clavadas en su espalda, mis piernas rodeándole la espalda. Ver cómo el orgasmo iba ocupando cada fragmento de mi cuerpo, por minúsculo que fuera, hasta encontrarse con mi espíritu y hacerlo salir flotando para que contemplara lo fantástico de su arte.

Fueron unos pocos segundos en los que estaba al mismo tiempo consciente, pero ida. Dividida entre el placer absoluto que te hace abandonar toda realidad y afianzada a su cuerpo, aferrada a él como si la inyección de su sexo me fuera indispensable para seguir viviendo.

No sabes lo rico que se siente cuando estás teniendo un orgasmo tan espectacular como el mío, que el hombre dentro de ti se siga moviendo. Es como llevar el placer a otro nivel en el que no sabes si de tan rico, es insoportable.

Bajé mis uñas por su espalda, con poco cuidado de no dejarle marcados los surcos colorados de mi placer enardecido. Llegué a sus nalgas y las apreté con fuerza, como pidiéndole que me lo diera todo. ¡Diablos!

Él me besó una teta, comiéndose mi pezón y siguió moviéndose con el ritmo sereno pero continuo de una mar en calma, hasta que, sin gestos, vació su semilla en el preservativo y, con una sonrisa, se tendió en la cama a un lado mío, mirando al techo.

Era un hombre joven. Veintitantos años. Tiene carita de enojado, de piel muy oscura, con algunas marcas de acné, es muy tímido y me cuesta trabajo sacarle plática.

—¿Sabes? —me dice de pronto, como dudando.

—¿Qué? —le pregunto.

—Fue mi primera vez.

¡Vaya! Generalmente reconozco a los primerizos desde que abren la puerta, pero él me sorprendió. ¡Caramba! Coge muy bien, como si lo supiera hacer de siempre. Quien le toque como pareja la va a pasar de maravilla.

Hasta el martes, Lulú Petite

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