RELATOS SEXUALES

“Me agarró bien dormida y sentí el orgasmo más delicioso”, por Lulú Petite

“Me agarró bien dormida y sentí el orgasmo más delicioso”, por Lulú Petite

“Me agarró bien dormida y sentí el orgasmo más delicioso”, por Lulú Petite (Foto: Especial)

Sexo 10/11/2022 17:34 Lulú Petite Actualizada 17:34
 

Querido diario: Me desperté cuando sentí su mano acariciar mi seno, pero mantuve los ojitos cerrados. ¿Quién es éste? ¿Por qué estoy en el motel dormida con él? Seguro un cliente ¿quién más? quizá me le quedé dormida. Pero, ¿por qué no recuerdo?

Él siguió con las caricias y se pasó al otro pecho. Jugó con mis pezones antes de bajar por mi abdomen y seguir acariciándome. Estábamos de cucharita y él se me pegaba tanto que sentí cómo su sexo creció pegado a mis nalgas.

Bajó por mi vientre sus dedos traviesos, buscó en mi ombligo y siguió bajando hasta abrirse espacio hacia mi sexo, mientras besaba mi espalda y mis hombros.

Mi respiración agitada ya se había convertido en leves gemidos cuando llevé mi mano hacia atrás y atrapé entre mis dedos su sexo travieso y endurecido.

Subió su mano para darme espacio y volvió a acariciarme los senos hasta poner duros mis pezones. Bajó de nuevo su mano a mi sexo y lo encontró mojado. Separé los muslos para ayudarle y metió sus dedos, acarició con ellos mi vulva, antes de meterme uno y luego dos en la vagina.

No pude más, me di vuelta, abrí las piernas y le ofrecí mi boca. Mientras me besaba, metió más sus dedos y comenzó a masturbarme deliciosamente.

Qué ricos dedos. Abrí los ojos y vi su miembro enorme. Acaricié sus pelotas y lo masturbé un poco. Después me doblé y se la chupé sin dejar de acariciar sus bolas. Él acariciaba mi espalda tratando de alcanzar mis nalgas. Entonces me levanté y lo cabalgué.

Con su sexo entre mis piernas y sus manos en mis tetas, me moví tan rápido y tan bien que se vino a chorros, yo también, en ese momento sentí el fluir de energía por mis venas y un orgasmo muy intenso explotarme en el vientre y convertirse en grito. Entonces desperté.

Estaba en mi casa, en mi cama. Sola. Todo fue un sueño, pero ¡Caramba! Ese orgasmo fue más real que muchos que he tenido despierta.

Hasta el martes, Lulú Petite.

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