RELATOS SEXUALES

“Para quitarme la borrachera, solo unos buenos dedos en mi almendra”, por Helena La Mala

“Para quitarme la borrachera, solo unos buenos dedos en mi almendra”, por Helena La Mala

(Foto: Archivo, El Gráfico)

Sexo 13/04/2022 16:31 Helena Danae Actualizada 16:31
 

Hola amores. Es miércoles de dejar que su imaginación vuele y disfruten con mis palabras.

El fin de semana salí a celebrar el cumpleaños de una amiga. Llegué a casa con una copas encima, así que mi pareja me preparó unos tacos para poder ‘bajarme el avión’ o bajarme un poquito la borrachera.

Después de cenar me fui al cuarto para descansar y poder ver la televisión; me quité la ropa y me quedé en calzones. Estaba a punto de caer rendida cuando él llegó y comenzó a acariciarme, sin duda, eso me echó a andar.

Así que levanté mis nalgas y dejé que sus dedos se pasearan entre mis piernas más abiertas para él. Noté, por las vibraciones de la cama, que él estaba masturbándose mientras me acariciaba.

Me bajé los calzones y comencé a masturbarme. Él lamió sus dedos y me los metió en mi almendra. Los movía dentro de mí y, al sacarlos, regaba mi flujo desde la punta hasta el final de mis nalgas. Eso me calentó más.

Se subió arriba de mí y comenzó a hacérmelo; en una de esas embestidas su pepino se salió y al intentar meterlo rápido, se apuntó en otro de mis agujeros. Se quitó rápidamente, pero yo me di cuenta que lo que había en medio de mis nalgas ya estaba dilatándose, gracias a que él lubricaba con sus dedos, le dije que estaba bien y, para preparar el área, comenzó metiéndome un dedo, luego dos, viendo qué tan preparada estaba.

Cuando notó que estaba lista, me la dejó ir. Con varias embestidas, noté lo mucho que estaba disfrutando. Se quitó para preguntarme si todo estaba bien, yo me giré para quedar con las piernas bien abiertas y que así, boca arriba, pudiera cogerme por atrás.

Estuvimos un rato hasta que le pedí que parara, mi almendra estaba hinchada de la excitación y quería atención. Él fue a lavarse y regresó para terminar la tarea, ahora dándome por mi almendrita y dejándome llena de sus jugos. Después nos quedamos dormidos desnudos.

Últimamente no soy muy fan del sexo anal, pero esa noche lo disfruté.

A ustedes, ¿les gusta el sexo anal? Déjenme sus respuestas en mis redes sociales. Saben que [email protected] [email protected] y espero leernos la próxima semana.

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