RELATOS ERÓTICOS

"El juguetito que me hizo retorcer de dolor y gozo", por Lulú Petite

"El juguetito que me hizo retorcer de dolor y gozo", por Lulú Petite
(Foto: Especial)
Sexo 09/09/2021 13:41 Lulú Petite Actualizada 15:44
 

Querido diario: Fuimos a la sex shop. Es un buen cliente, quería que usáramos juguetes y me propuso que los compráramos juntos, así que acordamos hacerlo antes de meternos al motel.

Caminamos por el pasillo con cara de cómplices. A nuestra derecha, empaquetados en bolsas pequeñas había trajes de fantasía: enfermera, colegiala, porrista, diablita y varios de personajes japoneses. 

Me miró con morbo y eligió uno de dominatriz, con un pequeño látigo incluido. Un trajecito negro de tiras de látex, con aros de metal que se ajustaban a los pezones.

Le encantó cuando me lo puse y le di un par de latigazos antes de hacerle el amor. Ni siquiera fue necesario quitármelo para coger, porque tenía orificios en los lugares justos para que su miembro entrara sin romper la fantasía.

Había un vasto inventario de dildos, anillos, vibradores, aceites, lubricantes, condones de todos tipos, texturas, colores y sabores, estimuladores de clítoris, plugs anales, bolas chinas, máscaras, cuerdas y artefactos de dominación, juguetes de control remoto, juegos de mesa y hasta golosinas en formas de penes, tetas y vaginas.

Nos decidimos por unas esposas, con las que lo até a la cabecera de la cama y por un dildo que tiene un extremo con forma fálica y en el otro una curvatura delgada con unas bolitas giratorias que se ajustan al clítoris, de manera que mientras el dildo te vibra dentro de la vagina, la tirita curva te estimula con tanta precisión que el placer es indescriptible. Por si fuera poco, se conecta al WiFi y se controla desde un celular.

Antes de cogerme, desde un sillón, viéndome retorcerme de placer, él controlaba el movimiento de ese juguete en mi vagina. 

El orgasmo fue tan intenso, que hasta lágrimas me provocó. El juguetito me lo regaló y quedamos de volver a usarlo. Ya quiero que me llame de nuevo.

Hasta el martes, Lulú Petite

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