RELATOS ERÓTICOS

“Cuando te me entregaste, qué bueno que lo hiciste”, por Lulú Petite

“Cuando te me entregaste, qué bueno que lo hiciste”, por Lulú Petite
(Foto: Archivo, El Gráfico)
Sexo 07/10/2021 15:01 Lulú Petite Actualizada 15:01
 

Querido diario: Me tomaste de la cintura y me acercaste a tu cuerpo. Acariciaste mis nalgas. Me besaste. Pusiste tu mano derecha en mi abdomen y con la izquierda te metiste bajo mi falda, moviste mi calzón y llevaste tus dedos a mi vulva.

Con tu dedo medio me alcanzaste el clítoris justo en el momento en que sentí tu pulgar abriéndose espacio para meterse en mi vagina. Gemí de placer con lo preciso de tus movimientos.

Te tumbaste en la cama, con el miembro apuntando al techo. Me gusta cogerme a un hombre que tiene bien recortado el vello púbico.

Te lengüeteé un poco las pelotas antes de llevarme todo tu miembro a la boca y ponerte el condón con ella.

Me mirabas con lujuria mientras te comía el sexo, devorándolo.

Me pusiste en cuatro. Qué buen aparato tienes. Lo paseaste primero por la comisura de mi vulva, esparciste mis jugos por la hendidura y te metiste luego con furia.

Te movías muy bien, ¿sabes? Arqueé la espalda cuando en una estocada profunda, un microrgasmo me explotó en el cuerpo. Gemí tan fuerte que seguro escucharon hasta la recepción.

Me tumbaste en el colchón y te me quedaste mirando, de pie, al borde de la cama.

Me tomaste por las pantorrillas, las levantaste y pusiste mis pies en tu pecho, con los muslos suficientemente separados como para dejar mi sexo abierto y vulnerable. Apenas te metiste en mí, supe que vendría otro orgasmo fulminante.

Te miré a los ojos y recordé que, hace apenas unos minutos, nos habíamos conocido en el lobby del motel. Te me acercaste y preguntaste, con cierta timidez, si estaba trabajando. Nos pusimos de acuerdo y subimos juntos. ¡Demonios!

Qué bueno que lo hiciste. Coges riquísimo.

Hasta el martes, Lulú Petite

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