Sobrevive al aislamiento con esta terapia

Sobrevive al aislamiento con esta terapia
El resguardo en casa es difícil para algunas personas, pero no te angusties, checa las estrategias psicológicas
Víctor Jiménez
03/04/2020 - 06:16

Algunas reacciones típicas al distanciamiento social son la ansiedad, la preocupación o el temor relacionado con tu propia salud, el estado de salud de amigos y parientes que podrían estar expuestos a la enfermedad. Además de esto está la preocupación por el tiempo que dejarás de trabajar y que te afectará económicamente. También crece la frustración por no saber cuánto tiempo estarás en esta situación. Otros efectos del resguardo en casa son:

Soledad debido al distanciamiento de otros y de tus seres queridos.

Aburrimiento o frustración por no poder trabajar o continuar con tus actividades cotidianas.

Desaliento, falta de esperanza, cambios en el apetito y alteraciones del sueño: dormir mucho o muy poco.

Estrés, pesadillas, palpitaciones y problemas gástricos.

¿Para quién es fácil quedarse en casa? Las personas que tienen un buen manejo del estrés tienen mayor facilidad para enfrentar el distanciamiento. Quienes tienen una buena tolerancia a la frustración, aceptan más fácilmente la indicación de quedarse en casa. Los optimistas saben que ésta es una situación pasajera, que todos la estamos viviendo y nos veremos afectados por ella, y que aun dentro de la crisis hay cosas que se pueden disfrutar.

A los introvertidos les será más fácil acatar la recomendación de quedarse en resguardo domiciliario. Los introvertidos disfrutan de estar solos, les gusta reflexionar, el silencio y la quietud. Esto es casi impensable para los extrovertidos, quienes necesitan contacto social a como dé lugar.

¿Cómo reducir los efectos del distanciamiento? He aquí estrategias psicológicas para manejar el estrés y mantenerte positivo:

Evita catastrofizar. Si bien la situación es difícil alrededor del mundo, también es cierto que hay avances en el manejo de la enfermedad y el desarrollo de una vacuna.

Evita futurear. En lugar de adelantarte a lo que todavía no ha ocurrido, céntrate en el presente y en el futuro inmediato. ¿Qué voy a hacer en dos días? ¿Qué voy a hacer hoy? ¿Qué estoy haciendo en este momento?

Haz ejercicios de relajación. Hay una gran oferta de técnicas de relajación en internet. Busca la mejor para ti.

Escribe un diario de gratitud. Expresar agradecimiento al final del día por tres cosas positivas que viviste o que tienes. Potencia tu sentimiento de satisfacción y felicidad.

Ubícate en el presente. Detente de tanto en tanto y pon atención a lo que captan tus sentidos, uno a uno. Hazlo ahora mismo. ¿Qué escuchas? ¿Qué ves? ¿Cómo se siente tu cuerpo? ¿Hay algún sabor en tu boca? ¿Alcanzas a percibir algún aroma?

Nota cómo te sientes al hacer esto. La mejor de mantenerte en el presente es a través de tus sentidos.

Recuerda para qué estás haciendo el resguardo en casa. Al reducir tu actividad y dejar de salir de casa, y aumentar la probabilidad de estar sano, estás contribuyendo al bien común. 

Establece una nueva rutina. Esta será muy diferente a la que normalmente tienes.

Tu nuevo programa de actividades te da un sentido de dirección y propósito. Te hace productivo y te da un sentido de logro. Marca en tu horario las actividades completadas.

Recuerda, todos estamos en el mismo barco. No estás solo en esto. Todos, de una u otra manera, nos veremos afectados por la emergencia de salud, algunos más que otros, pero todos  sufriremos los estragos. Estar conscientes de esto hará más sencilla la aceptación.

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