¿Sientes que el mundo está en deuda contigo?

¿Sientes que el mundo está en deuda contigo?
Si crees que mereces un trato especial, un mejor servicio o más facilidades que todos los demás o conoces a alguien así, tienes que leer esto
Víctor Jiménez
18/09/2020 - 17:02

¿Conoces a alguien que actúa como si el mundo estuviera en deuda con él/ella? Algo así como algunas “Ladies” y algunos “Lords” de los que nos enteramos en la redes sociales.

Son personas convencidas de que merecen un trato especial, un mejor servicio o más facilidades que todos los demás por el mero hecho de ser quienes son. Y en muchas ocasiones lo hacen saber abiertamente: “No sabes quién soy yo, te vas a arrepentir de no dejarme pasar”.

¡MEREZCO LO MEJOR Y LO QUIERO YA!

Pero quien siente que el mundo está en deuda con ella no sólo dirige sus demandas excesivas y poco razonables a quien le da un servicio. También muchos adolescentes exigen a sus padres o profesores un trato preferencial o un beneficio sin haber hecho un esfuerzo por ganárselo. Por su parte, los pequeños tiranos son niños autoritarios que no aceptan un no por respuesta, sienten que merecen un trato especial. Esta actitud también se puede observar en las novias que exigen una celebración que esté a su altura: una boda cara y extravagante.

EL ORIGEN DE LA TIRANÍA

Como muchos hemos visto, la actitud altanera y demandante de los “pequeños emperadores” los lleva a hacer un berrinche cuando no consiguen lo deseado. En su afán por que sus hijos sean felices, seguros de sí mismos y satisfechos, muchos padres dicen sí a todo lo que los hijos piden. Esto hace que los niños crean que merecen todo y que quienes los rodean se los deben dar.

LOS ADULTOS TAMBIÉN HACEMOS BERRINCHES

Al crecer, lo normal es que aprendamos que no podemos obtener todo lo deseado, de la forma en que lo queremos y en el momento en que lo queremos. Pero no todos aprendemos esto. A veces seguimos actuando como si el mundo estuviera en deuda con nosotros y nos tuviera que dar lo que deseamos. Cuando los adultos hacemos pataletas no lloramos a gritos ni nos tiramos al suelo. Más bien incluyen amenazas, agresiones físicas o verbales y sobre todo una actitud altanera. En nuestras pataletas siempre está presente la expectativa de ser tratados de manera especial sólo porque creemos merecerlo, porque seguimos creyendo que somos el centro del universo, y si el universo no cubre nuestras necesidades y deseos, enloqueceremos.

LA MEJOR RECETA PARA EL ENOJO

La emoción que surge cuando pensamos que el mundo nos debe rendir pleitesía es la ira. Y entonces comenzamos a lanzar golpes, verbales o físicos. Hacemos esto porque el tráfico está pesado. Pensamos: “El tráfico nunca me debería detener. El mundo debe acomodarse para que yo no tenga que pasar por esto”. Sí, estaría bien que en la ciudad no hubiera tráfico y que todos pudiéramos avanzar al ritmo que queramos. Pero ésta no es una expectativa razonable.

EXPECTATIVAS REALISTAS

Esperar que las cosas siempre salgan como deseamos es la mejor receta para el enojo. Entre más sintamos que las cosas deberían ser de determinada manera o que el mundo debe ajustarse a nuestras necesidades, más enojados nos sentiremos. Vale más dar por hecho que nos encontraremos con algunas dificultades a lo largo del día, que la persona detrás del mostrador en una tienda no siempre sonreirá, que habrá retrasos, que no podremos conseguir todo lo que deseamos.

EL MUNDO NO TE DEBE NADA

Cuando no esperas que las cosas sean exactamente como las has pensado, sino que consideras la posibilidad de que el universo no cumplirá con todos tus caprichos, aprecias lo que sí consigues como un regalo. Lograste conseguirlo o tuviste suerte, y centrarte en esto trae sentimientos de orgullo y gratitud. Cuando sientes que mereces todo, no aprecias lo conseguido y terminas desilusionado. Recuerda, el mundo no está en deuda contigo.

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