¿Qué es la rumiación mental y cómo te afecta?

sanamente psicólogo problemas
Deja de usar la mente en tu contra y aprende a evitar darle vueltas a un solo pensamiento; te decimos cómo lograrlo
Víctor Jiménez
14/05/2019 - 09:25

¿Alguna vez te descubres dándole vueltas, una y otra vez, a un solo pensamiento o a un grupo de ideas que aparecen y vuelven a aparecer y nunca se van? Quizás es algo relacionado con el trabajo, una relación, el dinero o algo que sucedió o podría ocurrir. A esta actividad de tu mente se le llama rumiación mental y consiste en repasar las mismas escenas inquietantes, recuerdos y sentimientos una y otra vez.

Un hábito mental poco útil. Por desgracia, esos pensamientos repetitivos tienden a ser dolorosos, tristes, oscuros o pesimistas. La consecuencia: te sientes cada vez peor, pues es como echarle leña a un fuego que ya de inicio era quemante.

Y lo peor de la rumiación mental es que no es una actividad productiva, no produce nuevas ideas o una nueva visión de lo ocurrido o lo que estás viviendo. Tampoco te sirve para sanar tus heridas. Al contrario, es más bien como si continuamente estuvieras quitándole la costra a la herida, impidiendo que ésta sane por completo.

¿Por qué te obsesionas con una idea?

Tiendes a ser perfeccionista, rígido y te preocupas demasiado por mantener buenas relaciones con los demás.

Crees que al rumiar vas a hacer un gran descubrimiento acerca de tu vida o resolverás un problema. Por supuesto, esto no ocurre, pues el pensamiento sólo gira alrededor de lo ya ocurrido, de lo que podría pasar o de lo que te está sucediendo. No es un pensamiento productivo, pues está centrado en el problema y no en la solución.

Has sufrido traumas emocionales o físicos; esto hace que los repases mentalmente una y otra vez. Algunos de estos traumas podrían ser: un accidente, un ataque violento, exposición a peligro o abuso de cualquier tipo, una cirugía o un tratamiento invasivos, el rompimiento de una relación importante, una experiencia humillante.

Estás enfrentando una situación estresante que están fuera de tu control: el comportamiento, las opiniones y la forma de sentir de otros; la crisis económica en el país; la muerte de una persona querida.

¿Cómo te afecta la rumiación? 

Si ya estás triste por lo sucedido o angustiado por lo que podría suceder, hace que la tristeza y la angustia se intensifiquen. También contribuye a que se prolonguen estas emociones en el tiempo. La rumiación te conduce fácilmente a la ansiedad y la depresión, y las alimenta.

Aviva la llama del enojo constantemente. Es como si a través de la repetición mental de una idea atizaras el fuego ya existente.

Consume tus recursos mentales como la habilidad para encontrar soluciones. Te hace sentir poco motivado, pues repites mentalmente ideas negativas y pesimistas. Afecta tu habilidad para enfocarte y pensar de manera productiva.

Afecta tus relaciones personales. La necesidad y la tendencia a hablar acerca de los mismos sentimientos, repetir las mismas ideas y expresar los mismos temores por semanas, meses o años, agota la paciencia de otras personas y genera resentimiento en ellas. Los demás tienden a alejarse para evitar escuchar la misma historia una, otra y otra vez.

Los primeros auxilios contra la rumiación consisten en observar cuando caes en este mal hábito. Igual que sucede con una bola de nieve que va colina abajo, es más fácil manejar los pensamientos rumiativos o detenerlos cuando comienzan a formarse en nuestra mente que cuando ya se han acumulado.

 

TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

TUS COMENTARIOS