¿Es dañina la pornografía?

(Foto: Archivo El Gráfico)
Vida 25/10/2019 10:21 Víctor Jiménez Actualizada 10:21
 

Con el uso cada vez más extendido del internet, los sitios con pornografía son de los más populares. Y se tiene acceso a ellos las 24 horas del día, siete días de la semana durante todo el año. De cada 10 búsquedas, en promedio 5 están relacionas con sexo y pornografía.

La mayoría de los usuarios de porno son hombres. ¿Esto quiere decir que son porno-adictos? No necesariamente, muy pocos tienen un problema de adicción y necesitan un tratamiento psicológico para dejar atrás la obsesión con las imágenes sexuales. Pero la gran mayoría son tipos normales que de vez en cuando disfrutan de ver acción erótica en video mientras se masturban.

Los hombres: principales consumidores de porno. Para los hombres, los estímulos visuales son altamente excitantes. Por eso buscan con mucha más frecuencia las imágenes eróticas, la ropa íntima pequeña y provocativa. En cambio, las mujeres encuentran mayor excitación en las sensaciones, como las caricias, el roce de los cuerpos o el tacto de los dedos o la boca sobre su piel.

¿Por qué los hombres son amantes de la pornografía?

Ver imágenes sexuales en video es más cómodo que generar las propias fantasías. Crear mentalmente fantasías sexuales requiere de mayor esfuerzo. Algunos hombres tienen fantasías eróticas fácilmente, pero no todos. Y al amante de la pornografía las imágenes creadas por alguien más le dan todo tipo de fantasías eróticas: sumisión, total libertad, ausencia de preocupación por enfermedades de transmisión sexual, sin necesidad de seducir o enamorar.

Para la mayoría de los hombres, masturbarse viendo pornografía tiene un efecto calmante y liberador de la tensión del día. Es una forma de encontrar gratificación y tranquilidad para varias emociones: rechazo, soledad, frustración, tensión, ansiedad.

Dos formas de ver el uso de videos sexuales. A las mujeres les cuesta comprender por qué sus amados recurren a las imágenes eróticas en video. Para muchas, esta actividad equivale a infidelidad y falta de deseo. Otras experimentan una sensación de pérdida de afecto, interés y confianza en la relación. Algunas más llegan a sentirse inseguras, viejas, poco atractivas o poco dignas de ser amadas. Mucho antes de formalizar una relación con una mujer, un hombre seguramente se masturbaba con frecuencia con imágenes eróticas propias o en video. Es ingenuo pensar que, una vez formalizada la relación, el hombre ya no querrá masturbarse nunca más.

Por su parte, los hombres no consideran que al ver porno traicionan a su pareja. “No por recurrir al porno de vez en cuando y masturbarme amo menos a mi esposa. Tampoco me ha hecho considerarla menos atractiva. Después de todo, hemos creado una intimidad y confianza en la relación”, dice Omar. “No hay una razón de peso para que las mujeres se sientan inseguras si recurro a la pornografía esporádicamente. Prefiero a la persona real que está a mi lado que a la mujer de la pantalla, pero a veces quiero darme el gusto de fantasear en lo sexual”.

Cuando la pornografía es un problema. Para una minoría ver videos eróticos es un verdadero problema, por ejemplo, cuando se les dedica una gran cantidad de tiempo. También cuando el hábito de mirar pornografía impide la vinculación afectiva e íntima con la pareja o cualquier persona fuera de las imágenes, o disfrutar de una relación verdadera. O cuando la acción compulsiva interfiere con la vida diaria, por ejemplo, ver pornografía en el trabajo o faltar al trabajo para quedarse en casa viendo porno, o como ocurrió con el joven de 19 años que fue hospitalizado con deshidratación por masturbarse 54 veces seguidas porque se le acababa la suscripción a un sitio de porno.

Temas Relacionados
pornografía

Comentarios