Cuidado con la preocupación excesiva

Cuidado con la preocupación excesiva
Si eres adicto a darle muchas vueltas a las cosas, checa la técnica para dejar de estresarte de más
Víctor Jiménez
11/09/2020 - 16:34

¿Alguna vez despiertas a la dos o tres de la mañana con un nudo en el estómago preguntándote cómo van a salir las cosas al día siguiente? Si es así, quizás seas un preocupón crónico, alguien que le da vueltas a las cosas una y otra vez, como si eso te garantizara la solución.

Cierto, un poco de preocupación, al igual que un poco de estrés, es natural y nos hace sentir vivos o cuidarnos. Pero las preocupaciones excesivas no ayudan a mejorar una situación ya de por sí difícil. Al contrario:

1. Impiden ver con claridad las opciones de solución, pues nos quedamos dándole vueltas al problema no a las alternativas de acción para resolverlo.

2. En otras ocasiones, la preocupación excesiva nos lleva a tomar malas decisiones, pues están basadas en algo que todavía no ha sucedido y probablemente nunca suceda. Además, la preocupación es contagiosa, hace que otros también se llenen de tensión y estrés innecesarios.

3. La preocupación trae consigo irritabilidad, tensión muscular, dificultad para concentrarse y agitación. Otras veces la preocupación se convierte en ansiedad, que al extenderse en el tiempo puede traer enfermedad, depresión o adicciones a la comida, tabaco, alcohol y otras drogas.

¿Qué emoción está detrás de la preocupación?

El temor, un estado constante de alerta, de estar todo el tiempo al límite, con la imposibilidad de relajarse. ¿Qué provoca este estado de alerta constante? Pensamientos acerca del futuro. Cuando imaginamos que las cosas podrían salir mal o que tendrán un final catastrófico, nos provocamos angustia.

A pesar de que esas cosas imaginadas no están sucediendo en este momento, sentimos como si ya estuvieran ocurriendo. La mente no diferencia entre lo imaginado y la realidad. Estos pensamientos negativos acerca del futuro nos hacen sentir casi tan angustiados como nos sentiríamos si los estuviéramos ya viviendo. Así funciona nuestra mente.

¿Hay alguna forma de dejar de preocuparnos?

Sí la hay. Una técnica derivada de la meditación tipo mindfulness nos da la respuesta y consiste en lo siguiente:

1. Cuando te caches preocupado por algo, sobre todo por esas cosas que no está en tus manos resolver, di mentalmente “sólo son preocupaciones”. Obsérvalas, sin juzgar, simplemente regístralas, date cuenta de que allí están.

2. Al hacer esto te conviertes en testigo de tus pensamientos, en lugar de dejar que se apoderen de ti. Al separarte mentalmente de estas ideas te das cuenta de que no porque las pienses quiere decir que son verdad.

3. Poner distancia entre tú y tus pensamientos, al decir “sólo son preocupaciones”, los hace más manejables y te da la opción de dejarlos ir y el poder para hacerlo.

4. Después de etiquetar esos pensamientos como “sólo preocupaciones”, regresa la atención a la respiración, al presente, a lo que ves, escuchas, hueles o sientes en el cuerpo. Esto te ayuda a tomar contacto con lo real, el mundo que te rodea.

5. Repite esta técnica las veces que sea necesario, cuando te caches entregado a la preocupación.

Al poner en práctica esta técnica evita pelearte con los pensamientos, criticarte por sentir o pensar como lo haces, o intentar eliminar de tu mente las preocupaciones. Luchar contra las preocupaciones es como luchar para no hundirte en arena movediza: al moverte agitadamente sólo te hundes más y más.

Frase: 

“La catástrofe que tanto te preocupa, a menudo resulta ser menos horrible en la realidad, de lo que fue en tu imaginación”

Wayne Dyer (escritor estadounidense)

Dato G:

Cinco de las situaciones por las cuales la gente más se preocupa son:

• Envejecimiento

• Preocupación por el futuro en términos económicos

• Apariencia física y arrugas

• Llevar una dieta

• Deudas en tarjetas de crédito

Recomendación: libro

Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida

Autor: Dale Carnegie 

Editorial: Debolsillo 

Sinopsis: Este libro nos brinda la fórmula para suprimir las preocupaciones que consumen energía y bloquean el pensamiento. El autor nos brinda fórmulas que pueden llevarse a la práctica de inmediato y durar toda la vida.

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