Con buenas intenciones

Vida 02/01/2019 05:18 Víctor Jiménez Actualizada 05:19
 

Las intenciones, los propósitos que nos hacemos, determinan si alcanzamos nuestras metas o no. La intención facilita tomar los pasos necesarios para lograr un objetivo. Establecer una intención es algo que necesitamos hacer todos los días, no sólo al inicio del año.

Además es necesario tenerla en mente a lo largo de cada día, pues ésta fija la dirección a seguir. Es como decir: “Esto es lo verdaderamente importante para mí hoy”. Una buena idea es establecer una intención por la mañana, al despertar. O podría ser antes de salir al trabajo o la escuela, o al llegar a casa después de un día intenso de actividad.

Usa las intenciones en tu beneficio. Nos conviene decidir qué queremos para cada día: mantenernos en armonía, hacer un uso eficiente del tiempo, observar las experiencias agradables, poner más atención al entorno, actuar de manera respetuosa con los compañeros de trabajo, hacerle saber a quienes amamos que nos sentimos felices de que estén en nuestra vida.

Una intención pequeña o sencilla puede formar parte de una mayor. Por ejemplo, tener el propósito de relacionarnos respetuosamente con los compañeros de trabajo puede formar parte de la intención mayor de mejorar las relaciones.

Imagina cómo sería tu vida si cada día, no sólo por la mañana, sino a lo largo del día, tuvieras presentes tus propósitos. Si tienes una intención, necesitas volver a ella una y otra vez, una y otra vez, cuantas veces sea necesario. Es un recordatorio de lo que deseas conseguir.

Cómo establecer buenas intenciones. El mero hecho de plantearnos una intención hace que la llevemos a cabo más fácilmente.

Esta es la importancia de la intención, la utilizamos para lograr cambios. Al recordar una intención durante el día, es importante hacerlo en presente, como si ya estuviera ocurriendo: “Uso mi tiempo con eficiencia” o “Respondo a las demandas de mi jefe con amabilidad y buena disposición”. Formularlo así es mejor que decir: “Quiero usar mi tiempo…” o “Me gustaría responder a las demandas…” ¿Por qué funciona usar el presente y expresarlo como un hecho? Porque decirlo así refuerza las acciones si ya las estamos llevando a cabo; si no, nos recuerda nuestro propósito.

Intenciones para el año que empieza:

Aquí hay unas ideas para inspirarte a elaborar tus propias intenciones para este año que comienza. O puedes tomar de éstas las que coincidan con lo que deseas lograr en el 2019.

—— “Soy lo suficientemente humilde para rendirme ante las cosas que no puedo controlar”.

—— “Tengo una relación sana con mi cuerpo, mi mente y mi alma”.

—— “Me mantengo presente en cada cosa que hago”.

—— “Aprecio lo bueno que hay en mi vida”.

——“Reconozco mi progreso y dejo de lado el afán de ser perfecto”.

—— “Afronto las cosas difíciles abordándolas desde una nueva perspectiva”.

—— “Confío en que la vida sabe lo que está haciendo y me da lo que necesito”.

Cuando nos planteamos intenciones para el año que comienza y las mantenemos presentes, es más fácil cumplirlas. En lugar de concentrarnos en eliminar viejos hábitos, nos enfocamos en nuevas actitudes y acciones. Y esto renueva nuestra energía. Feliz año nuevo.

 

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