En Querétaro

Perdió su pierna hace 27 años, pero no las ganas por vivir

Tras ser rechazado en varios empleos, Alejandro Estrada salió a la calle para hacer “magia” con el balón

Querétaro 18/04/2018 21:12 Actualizada 21:15
 

Montserrat Márquez

En el crucero de avenida Constituyentes con Pasteur, mientras los conductores esperan a que la luz verde inicie, hay alguien que los entretiene, así como a todo aquel peatón que atraviesa por ahí, es Alejandro Estrada haciendo dominadas con un balón y apoyado con sus muletas.

Lo que atrae la mirada indiscreta de grandes y pequeños es que realiza esta actividad, que exige mucha coordinación y concentración, sólo con su pierna izquierda, ya que la derecha le fue amputada hace 27 años.

“Mi discapacidad la tengo hace 27 años, tuve un accidente en el transporte público, venía de la escuela cuando se volteó el camión y me deshizo parte de la pierna, se me gangrenó y a los 20 días después de entrar al hospital me la amputaron, en el hospital estuve seis días en coma”, narró sin rastro de melancolía.

Por falta de recursos económicos, Alejandro reconoce que sólo concluyó la secundaria, y de ahí tuvo que buscar cómo percibir algún tipo de ingreso.

Desde los 16 años el encontrar un trabajo para Alejandro fue un problema, ya que antes, y por lo menos en Tepoztlán, de donde es originario, no había oportunidades para este sector vulnerable.

“Por la discapacidad nos limitan mucho, he tocado puertas y me han dicho que no puedo hacer esto y para ti no hay trabajo, la salida más rápida es salir a las calles. Me cansé y me cansé, a lo mejor no era mi día, mañana vuelvo a intentarlo, y pues ahorita hace muchos años me pusieron la traba de la capacidad, ahora me van a poner la de la edad”, contó molesto al recordar todas las veces que le negaron la oportunidad de demostrar que sí podía.

Hace dos años ingresó a un equipo de futbol de amputados y de ahí surgió la idea de salir a las calles a dominar el balón. Alejandro asegura que en México hay muchas personas que se dedican a esto, por eso él prefiere venir a Querétaro donde este tipo de trabajo no está todavía abarrotado, por lo que al día puede recibir, por lo menos, 80 pesos.

Cuenta que su siguiente trabajo, cuando ya no se pueda dedicar al balón, será emprender un negocio, como la venta de zapatos por catalogo o dulces en su casa.

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