AGARRAN PAREJO

Invasión de ratas en el Centro Histórico de Querétaro

Foto: Archivo El Gráfico
Redacción
10/08/2017 - 19:31

alma gómez

A toda velocidad una rata corrió por el restaurante de Juan Pablo, en el Centro Histórico. El roedor atravesó las mesas más divertido que asustado, porque esos animales están tan acostumbrados a salir de las alcantarillas, que ya no le temen a los humanos.

Aquel mal rato ocurrió el año pasado, pero podría repetirse en cualquier local del Centro Histórico, porque la fauna nociva, como las ratas y cucarachas, son cosa de todos los días y todas las noches.

“Es un problema que ninguna administración se atreve a solucionar”, dice el empresario. 

Un fabricante de muebles, que tiene su taller cerca del primer cuadro de la capital, dice: “Yo no me voy a vivir al centro porque ahí las tuberías están llenas de ratas”. 

Para la mayoría de comerciantes y vecinos no es casualidad ver a las ratas salir a pasear y tomar el aire por ahí de las 10 de la noche, y dependiendo del hambre que tengan, es que entran a uno u otro local, sea de comida o no. 

Están en azoteas, andadores, incluso en tubos de ventilación. El Centro Histórico de Querétaro está infestado de ratas, dicen los comerciantes que día y noche, durante todo el año, invierten dinero en combatirlas.

Algunos cuentan que cuando una de las fachadas de una casona se reblandeció y cayó por las lluvias, “salieron fácil unas 5 mil ratas, no creo estar exagerando”. 

Eduardo es otro comerciante establecido desde hace 20 años, cuenta que tiene que fumigar cada mes para evitar que cucarachas y roedores se apoderen de su negocio de comida, los gastos rondan los dos mil pesos mensuales. 

“La fauna nociva nos pega muy fuerte en la imagen, siempre tienes el temor de que se presenten estas cosas, que son ajenas a nosotros porque es un problema histórico. Lidiar con el problema es difícil porque cuando menos piensas, las ratas ya hicieron un boquete en alguno de los muros”.

“Le hemos pedido a Marcos Aguilar que atienda el drenaje, ese es el problema, es increíble que no se solucione”, dice.

También se cuelan en el local de Pilar, quien vende mochilas escolares y artículos de piel. Su negocio forma parte de la casa de sus papás, así que el problema es doble.

Comerciantes reprueban que José Luna Lugo, delegado del Centro Histórico, se haga el desentendido con las ratas.

 

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