270 personas fueron beneficiadas

Abuelitas reciben auxiliar auditivo en Querétaro

Fundación realizó pruebas y entregó aparatos auditivos a personas mayores y niños
Redacción
03/09/2017 - 20:39

Alma Gómez

Hola, me llamo Greta, ¿Puede escucharme? —Hola Gresa. —No. Gre-ta, como la actriz Greta Garbo, ¿Me escucha bien? ¿Quiere que aumente el volumen? —Sí Gresa, yo soy María Dolores, para servirle. 

La joven deja de responder y mira a la ancianita que le sonríe en silencio. “La señora todavía no escucha bien, suban el volumen por favor”, dice a otros compañeros de la Fundación Starkey, quienes con pequeños toques ajustan el auxiliar auditivo que acaban de colocar a la mujer de la tercera edad. 

La Fundación Starkey donó 270 aparatos auditivos a adultos mayores, jóvenes y niños en condiciones vulnerables. La mayoría de los beneficiarios tienen entre 60 y 90 años. 

“Mi mamá está nerviosa. Todos le preguntan cosas al mismo tiempo y como está delante de todos, se estresa un poco”, cuenta Diana García mientras espera a que el auxiliar auditivo de su mamá María Luisa Navarro quede equilibrado. 

Junto a ella, Evangelina Chávez Báez, también de la tercera edad, responde preguntas de los médicos y auxiliares que colocan su auricular. Es de una edad avanzada y responde con mucha dificultad a las preguntas, los doctores no saben si el volumen es el correcto, por eso los ayuda Luis Chávez Báez, hijo de Evangelina, quien con más confianza le pregunta ¿mamá escuchas bien ahí?, ¿me escuchas bien? Entonces la señora responde que el volumen está muy alto y que le molesta tanto ruido.

Entre los que esperan su turno, también se encuentra Juan de Dios Reyes, un niño que está cerca de cumplir tres años. Perdió casi al 100% la audición porque cuando tenía ocho días de nacido se le subieron los niveles de bilirrubina.

La madre del pequeño, Juana Sixtos, cuenta que a raíz de esta enfermedad su niño dejó de escuchar casi por completo, pero ahora tiene un par de auxiliares auditivos, lo que le cambiará la vida.

Georgina Quiróz Méndez tiene 88 años, y es quizá, la persona con el problema de audición más grande entre los 270 beneficiarios. Escucha sólo el 5%, dejó de escuchar casi por completo a los 10 años, cuando una fuerte tos ferina le ocasionó daños severos en ambos oídos, y años más tarde un accidente terminó por dañar su tímpano izquierdo. 

Por eso le han probado varios auxiliares auditivos de diferentes potencias, pero ninguno le funciona. Su sobrina Patricia no pierde la esperanza de que alguno le permita a su tía escuchar con claridad. 

 

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