¿Eres de quienes gustan de utilizar motocicleta para agilizar tus tras-lados y serpenteas entre autos? ¿O tal vez has visto a motociclistas desafiar riesgos?
La movilidad citadina demanda un examen riguroso de las conductas sobre el pavimento, ese espacio de convivencia transformado con frecuencia en zona de peligro ante el desdén hacia normas de tránsito.
Desplazarse en zigzag o conducir entre carriles como si las líneas divisorias fueran senderos exclusivos, ignorar los semáforos y rebasar los límites de velocidad no son muestras de pericia.
Cada maniobra intempestiva reduce el tiempo de reacción de otros conductores y aumenta las probabilidades de un choque. Tan solo este año, en la línea de emergencias 9-1-1 hemos atendido 14 mil 713 reportes por accidentes de motociclistas.
Esta semana, en la Ignacio Zaragoza, un motociclista circulaba entre carriles perdió el control tras un incidente con una camioneta, se impactó con un auto, salió proyectado y fue atropellado por una pipa de Pemex.
Frente a ello, la jefa de Gobierno puso la seguridad vial como prioridad bajo los principios de la pirámide de movilidad.
No juegues a la ruleta rusa en el pavimento. Seguir las reglas de convivencia vial no es opcional, es un compromiso por la vida.
¡Ponte al Tiro! Usa equipo certificado, respeta las normas de tránsito y renuncia a la temeridad. Y ante una emergencia, llama al 9-1-1 o presiona los botones de auxilio colocados en los postes de las cámaras del C5.