Extraño que mi gordito me desinfle

Extraño que mi gordito me desinfle
Me dijiste, pero no te creí, porque eres caliente. Juraba que no tardabas en llamarme. Pero pasaron los días y yo misma me puse en cuarentena
Lulú Petite
28/05/2020 - 12:45

Querido diario: Creo que fuiste el primero, a principios de marzo, que me dijo que la cosa se venía complicada. Lo más probable, me decías, es que pronto hiciéramos como en España o Italia, que por esos días comenzaban a instaurar confinamientos forzosos.

Pensé que estabas exagerando, que eras paranoico, pero insististe que, con casi 140 kilos, propenso a la diabetes y ex fumador, te ponía entre el grupo de población que debía encerrarse a piedra y lodo.

—Quizá no nos veamos por un rato— Me dijiste, pero no te creí, porque eres caliente. Juraba que no tardabas en llamarme. Pero pasaron los días y yo misma me puse en cuarentena.

Recuerdo cómo me besabas, entre la pasión y la nostalgia. Me pediste que me sentara en el tocador, desnuda y allí abriste mis piernas. Te pusiste el condón y me penetraste mientras me besabas.

Sentía rico tus movimientos y, perdona que lo diga, pero de algún modo la forma de tu cuerpo hacía que, mientras tu sexo se movía dentro, con una parte de tu abdomen estimularas mi clítoris de un modo difícil de explicar, al grado que alcancé un orgasmo divino e inesperado. Te abracé con fuerza y, mientras besaba tus labios, sentí cómo te venías.

Nos despedimos sin promesas. Hoy supe de ti. Cuando escribiste, con lo que me habías dicho, temí que hubieras dado positivo. Qué sorpresa maravillosa ver tu foto. Estás debajo de los 100 kilos. Has perdido más de 40. Desde casa, te has ocupado de tu salud. Me llenas de esperanza.

Por eso te dedico esta columna especial, esperando leerla de nuevo contigo cuando nos veamos y le haga el amor al nuevo tú. ¿Por qué esta columna es especial? Porque es la historia mil de esta promiscua y ocurrente Sherezada…

Mil besos, Lulú Petite

TUS COMENTARIOS