El pintor que me lo hizo riquísimo en su casa

El pintor que me lo hizo riquísimo en su casa
Me llamaba seguido y siempre era dulce y encantador. Una vez, me recibió semidesnudo. Hacía mucho calor y tenía las ventanas y cortinas abiertas
Lulú Petite
07/04/2020 - 12:40

Querido diario: Conocí a Alex hace años. Es artista. Nació en España, pero estuvo viviendo en México. En aquel tiempo nos hicimos amigos. Era cliente en los tiempos en que atendía las fiestas del hada, con señores de grandes casas y enormes billeteras.

Él es pintor. Algunas de sus obras adornan las casas de ricos y famosos. Lo consentían tanto que, durante su estancia en México, le prestaban un apartamento enorme en Polanco. El departamento sólo tenía muebles en la recámara, el resto era un estudio de pintor, con una cocina mal equipada y telas, pinceles y tubos de óleo regados en mesas y caballetes.

En su habitación, sólo estaba la cama, un gran armario con su ropa y una gigantesca televisión donde ponía siempre películas que tenía en la segunda habitación del departamento, una enorme recámara donde había películas, libros y música.

Me llamaba seguido y siempre era dulce y encantador. Una vez, me recibió semidesnudo. Hacía mucho calor y tenía las ventanas y cortinas abiertas. Él estaba pintando en bermudas, sin camisa ni zapatos. Cuando entré me tomó con urgencia y besó mis labios comiéndomelos. Sus besos bajaron por mi cuello y me fue desnudando poco a poco, dejando mi ropa en el piso.

Ya desnuda me subió a la mesa donde pintaba. Una mesa de madera maciza, con patas altas. Allí separó mis piernas y comenzó a comerme el sexo. Cuando más excitada me vio, me empujó del torso para que me recostara en la mesa, se puso un condón y me penetró de una estocada. Cogimos riquísimo.

Antes de regresar a vivir a España, hace unos años, me obsequió una de sus pinturas. Desde entonces, seguimos en contacto por WhatsApp. Mensajes breves y cariñosos para mantenernos al día.

En las semanas recientes, sus mensajes han ido cambiando de ánimo. Conforme en España se fue haciendo mayor la crisis del coronavirus, su textos eran más melancólicos y preventivos.

“¡Haz caso siempre!” Me dijo en el mensaje “Quédate en casa. Si sabemos esperar, vamos a ganar, se lo debemos a los que han caído. Te lo cuenta alguien del país donde lo hemos pasado mal”.

Hasta el jueves, Lulú Petite

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