Pánico sin fin

"Agáchense, váyanse en el suelo": Testimonios de la violencia en Culiacán, Sinaloa

testimonios de balacera en sinaloa
“Papá, ¿ya nos podemos parar?”, pregunta una menor con uniforme escolar a su padre, que junto con su hermanito permanecen afuera del auto esperando a que termine el enfrentamiento
Redacción
18/10/2019 - 13:05

Por Pedro Villa y Caña 

CULIACÁN.— “¡Ayúdame por favor con la niña!”, implora una mujer mientras corre y carga a su hija de dos años, teniendo de fondo una lluvia de disparos. 

Decenas de grabaciones fueron difundidas en redes sociales, tras los enfrentamientos que se registraron en la capital de Sinaloa después de la detención de Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo” Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa. 

BALAS Y HORROR. En un video se observa a jóvenes, mujeres y hombres corriendo para protegerse de los disparos. El pánico reina en la escena. La persona que realiza la grabación les dice a los que huyen que se protejan. “¡Métanse aquí, métanse aquí!”, les grita desesperado. 

En otra grabación se observa que en medio de una carretera varios autos están parados y sus conductores tirados en el asfalto para protegerse de la lluvia de balazos.

“Papá, ¿ya nos podemos parar?”, pregunta una menor con uniforme escolar a su padre, que junto con su hermanito permanecen afuera del auto esperando a que termine el enfrentamiento. El padre, con voz entrecortada, y quien nervioso graba la escena, le responde: “No, no nos podemos parar mi amor. Aquí quédense en el suelo”. 

Sin saber qué hacer, el padre decide huir.

—“Súbete mi amor, súbete porque están tirando balazos”, pide tratando de tranquilizar a su hija. 

—“Papá, ¿por qué están tirando balazos?”, inquiere la menor. 

—“No sé mi amor. Agáchense, váyanse en el suelo, aquí los dos”, dice antes de finalizar la grabación. 

Un reportero del portal “Línea Directa” transmitió en vivo. 

“Hay una balacera muy fuerte, desconocemos cuántos muertos hay”, describe tirado en el piso. 

Desde un edificio, una mujer grabó el momento en que personas que previamente habían sido liberadas de la cárcel corren y bajan a conductores de sus autos para huir.

“¡Los están liberando! Miren, están quitándoles el carro”, grita.

 

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