Guadalajara. — Con el alba, algunas personas comenzaron a salir de sus casas. La información de la radio, televisión o internet daba cuenta de que pasada la medianoche del domingo algunos tiroteos se escucharon en Tesistán, Zapopan o la colonia Olímpica de Guadalajara, pero la necesidad pudo más que el miedo.
Este lunes el “Código Rojo”, eufemismo utilizado por las autoridades estatales para decir que no tienen el control de la situación, se mantenía activo, pero no evitó que algunas tiendas, tortillerías, verdulerías y carnicerías abrieran sus puertas o atendieran a puerta cerrada, todos con clientes haciendo largas filas en las banquetas.
Aunque la situación dista de ser normal, muchos quieren creer que todo pasará pronto.
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Poco antes de las 10 de la mañana un par de camiones que se dirigían al centro de Guadalajara iban vacíos por las calles, donde por lo común habría decenas de personas esperando para abordarlos.
“Mire, ya hasta empezaron a pasar los camiones; aunque van solos, debe ser buena señal”, le dijo una mujer a otra en la fila de las tortillas, donde esperaron más de 40 minutos mientras hablaban de lo ocurrido y cómo algunos parientes quedaron varados y tuvieron que volver a pie.
Las grandes avenidas seguían casi vacías y, aunque oficialmente sólo se suspendieron actividades escolares, el día parecía de asueto obligatorio, sobre todo cuando muchos bancos mantuvieron cerradas sus sucursales.
En tanto las autoridades trabajaban en el recuento de los daños, en Guadalajara se retiraban los restos de los vehículos quemados, mientras el gobierno estatal confirmó que, tras el motín en el penal de Ixtapa, en Puerto Vallarta, se fugaron 23 reos.
En el resto del país, las cosas no fueron diferentes. En varios estados la mañana fue de calles vacías y comercios cerrados; la gente comenzó a salir al mediodía, cuando abrieron algunas tiendas.
En carreteras y caminos se encontraban aún vehículos calcinados, recordatorio de lo que fue la jornada del domingo. Escenas similares se repitieron en municipios de Sonora, Oaxaca, Baja California, Guanajuato, Morelos, Zacatecas, Michoacán, Guerrero y el Estado de México.
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En Aguililla, la tierra natal de Rubén Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, la violencia se mantenía este lunes.
Durante la mañana, hombres armados prendieron fuego a vehículos particulares. Tiendas de conveniencia fueron vandalizadas, al igual que una clínica, la sucursal del Banco del Bienestar y la terminal de autobuses, pero no quedaba claro si esos hechos ocurrieron desde el domingo.
También fue atacado un cuartel militar, así como el edificio de la Presidencia Municipal.
Representantes de la Diócesis de Apatzingán, llamaron al gobierno federal, para que atienda la situación que se vive en ese y otros municipios aledaños: Coalcomán y Chinicuila.
“En Aguililla, no hay autoridad, no hay nadie, no hay fuerza armada y desde ayer hasta ahora, la quema de carros por las calles y el caos completo”, reiteró un clérigo.
El grupo que controla Coalcomán, permitió ayer que los comercios abrieran por solo dos horas, por lo que la población hizo compras de pánico para abastecerse de comida.
Este municipio es gobernado por la alcaldesa Anavel Ávila Castrejón (MC), quien ha expresado su simpatía por “El Mencho” en actos públicos.
Autoridades de Michoacán informó que las clases se reanudan hoy en la entidad, exceptuando los municipios de Aguililla, Coalcomán y Chinicuila.