EN CUERNAVACA

Baterista morelense tuvo que convertirse en peluquero para sacar adelante a su familia

Baterista morelense tuvo que convertirse en peluquero para sacar adelante a su familia

(Foto: Xavier Omaña, El Gráfico)

Historias 22/07/2022 16:22 Xavier Omaña Actualizada 16:22
 

MORELOS.- Hace más de un lustro, Guillermo Piedra Montoya decidió dejar la banda “Seducción” en la que tocó durante años y cambió las baquetas, platillos, bombo y tom por las tijeras, peines, rastrillos y máquinas para el cabello.

“Esto era algo que siempre me llamó la atención, que me apasionaba, pero siempre existía el tabú de que si eres estilista tienes otra sexualidad, digámoslo así, ¿no? Me impulsó el hecho de que tenía que ver por mi familia y la música llegó el momento en que se puso muy complicada”, recordó.

Ahora lleva siete años en el negocio. Su estética se llama “Circus” y ofrece servicio desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche.

Poco a poco se ganó la confianza de muchas personas y, afortunadamente, no hay día que no tenga trabajo para salir adelante.

“Gracias a dios tuve la oportunidad de estudiar, prepararme. Estudié durante tres años y medio en todos los niveles de belleza, estilismo y técnico profesional en belleza. Fue muy difícil, pero decidí cambiar para darle más tiempo a mi familia”, explicó.

Como muchos, Memo ha sufrido altas y bajas, pero a pesar de todo no claudicó. Ha seguido adelante contra todo, incluso en pandemia, cuando todos los changarros fueron cerrados y no se permitía que ninguno pudiera abrir; entonces, se las ingenió junto con su esposa para tener ingresos.

“Todo lo que yo sé se lo he enseñado a mi esposa. La pandemia fue lo más difícil porque me tuve que poner en la calle, literal, a ofrecer cortes de cabello y mi esposa a vender tacos acorazados. Fue un tiempo muy difícil, pero gracias a dios salimos adelante”, comentó.

El peluquero y barbero ha tenido que seguir estudiando, pues con el paso de los años los estilos de cortes van cambiado y también el color de los tintes, así que no quiere quedarse rezagado y darle al cliente lo que pida.

Su local se ubica en la calle de Clavijero en el Centro de Cuernavaca, junto a la entrada del puente de “El Dragón”, atrás de plaza “Lido”. 

“Esto era algo que siempre me llamó la atención... me impulsó que tenía que ver por mi familia y la música llegó el momento en que se puso muy complicada”.

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