DOBLE MILAGRO

Adriana cuenta cómo San Judas le salvó la vida 2 veces y rescató a su hermana del Covid

Adriana cuenta cómo San Judas le salvó la vida 2 veces y rescató a su hermana del Covid

(Foto: Especial)

Historias 28/10/2021 11:55 Sergio Trejo Actualizada 13:51
 

Si no fuera por San Judas Tadeo, la vida de Adriana Méndez habría terminado hace un año; sin embargo, la fe y devoción que desde hace 13 años le tiene al ‘Santo Patrón de las Causas Perdidas’, la salvaron de fallecer trágicamente. A sus 30 años, se define como una mujer solitaria e independiente, pero la repentina muerte de un amigo muy querido hizo colapsar su estabilidad emocional.

“San Judas me ha dado la vida, me ha salvado. Tuve la pérdida de un amigo que me apoyó cuando mis padres se separaron, se volvió mi compañía para soportar esa situación… Hace un año, falleció en un choque en Tepalcates, para mí fue como perder a un hermano ya que era la persona a la que le confiaba todo”.

En un abrir y cerrar de ojos todo se nubló en la vida de la joven ingeniera en sistemas, debido a que el dolor en su corazón era insoportable. 

“Perder a mi amigo me descontrola totalmente y un día sin importar nada voy conduciendo el carro de mi pareja, con unas copas encima sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, empiezo a llorar porque lo extrañaba y, cuando paso por Tepalcates, abro la puerta del auto y me aviento en la vía rápida; en ese momento, sentí que alguien me jaló hacia atrás. Y aquí sigo”, contó para EL GRÁFICO.

Poco después de ese ese hecho al que sobrevivió, los milagros no terminarían, ya que la tristeza no cedía y una vez más, atentó contra su existencia.

“Una segunda ocasión, me sentí muy sola y triste por mi amigo y pensé: ‘nada pasa si no estoy’ y me tomé unas pastillas, luego desperté en un hospital. Ahí me enteré que unos policías me rescataron y me trasladaron de emergencia”.
Aunque la profesionista reconoce que está arrepentida de haber tomado dicha decisión, luego de buscar ayuda profesional, sigue sin entender cómo es que logró salir con vida en ambas ocasiones.

“Aún no me explico cómo no pasó un carro, una moto y me atropelló, tampoco quién me jaló. Y más aún lo del lavado de estómago; vivo sola y, ese día, me dijeron que dos policías me salvaron, no recuerdo si en ese momento yo marqué. Y si vinieron a verme ¿Cómo entraron a mi casa? o ¿Quién aviso de mi situación? Son dos veces y reflexioné: ‘estás porque Dios en verdad quiere que estés’, no tengo otra respuesta”, concluyó.

 

SAN JUDAS LE CUMPLE UN SEGUNDO MILAGRO

Un cuadro que le regaló su tío con la imagen del apóstol es la mayor protección de Adriana y los suyos, incluso, en momentos complicados, como cuando el Covid-19 llegó a su familia.

“Mi hermana se enfermó en marzo del 2020 cuando no teníamos vacuna, ni información y experiencia para tratar este mal”.

Fue ahí que en un acto de solidaridad se hizo cargo del cuidado de su sobrino y de su hermana, ella la atendió con todos los cuidados necesarios pero sobre todo pidiendo la protección de San Judas Tadeo.

“Su hijo vivió conmigo y yo me hice cargo de ver por ella en su proceso. Cuando la visitaba me persignaba y le pedía a San Juditas que me cuidara y entraba a su cuarto a limpiar y a darle de comer. Hubo un momento en que sentí que la perdería y más cuando me dijo: ‘te encargo a mi hijo’, por lo que yo le pedí que no se dejará vencer porque el niño la necesitaba”.

Tiempo después, Adriana también presentó los síntomas aunque más leves, comentó que perdió el olfato y el gusto, tuvo dolores de cabeza y diarrea. También sus papás y su sobrino se contagiaron, pero afortunadamente nadie falleció a consecuencia de la enfermedad.

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