Tuve sexo con mi amix, con todo y pijama

Tuve sexo con mi amix y frente a mi novio
Helena Danae
25/11/2020 - 10:39

Hola, mis amores, muy feliz miércoles a todos, espero estén bien y cuidándose, les mando toda mi buena vibra y recuerden seguir las medidas de seguridad. 

Hace unos días, tuve de visita a un amigo que venía de otro estado, no quiso arriesgarse a quedarse en un hotel, así que nos pidió posada en nuestra casa, igual no iba a salir a turistear, así que estar en casa de amigos era la mejor opción. 

Nos pusimos a ver películas en la sala, hacía frío, cada quien tenía sus pijamas y una cobija para poder calentarse. Estábamos los tres y entonces miré a mi novio, echándole una sonrisa como tratando de saber si estaba pensando lo mismo que yo. 

Sonrió y me dijo: —Si tú quieres, date—. Mi amigo apenas notó que estábamos tramando algo, me vio y me dijo: —¿Qué? ¿Quieres darle show a tu marido? —me dio risa, pero me gustó que fuera directo; en algunas borracheras habíamos hablado del tema, pero no habíamos hecho nada, porque sabíamos que lo mejor sería estar sobrios para hacerlo.

Él se quitó la cobija y se puso frente a mí, comenzamos a besarnos, me encantaba el sabor de su boca, sabía a canela y chicle de menta. Mientras él y yo estábamos besándonos, mi novio apagó el televisor para vernos. Mi amigo quiso quitarme la ropa, pero le dije que tenía mucho frío, así que sólo me bajé el pantalón y los calzones hasta la rodilla y doblé las piernas dejándolas pegadas al pecho, él se puso sobre mí y bajó su pijama, dejó su pene erecto frente a mi almendrita. 

Del cajón saqué unos condones y le di uno, se lo puso y cuando sentí la puntita del condón cerca de mi amiga, no pude más que jadear, esperando ansiosa por su miembro duro.

Me la metió hasta el fondo, dejando caer todo el peso de su cuerpo sobre mí. Me dio varias estocadas y el condón ya estaba tan lubricado de mi jugo que resbalaba, me saqué las tetas para que pudiera apretarme los pezones, pero seguía con la ropa puesta, el frío no era algo que quería que me impidiera disfrutar esa cogida, me lo hizo tan rico que por un momento olvidé que mi novio estaba ahí viéndonos. 

Me hizo venir varias veces, hasta que logré apretarlo tan duro, que no pudo evitar eyacular. Sostuvo la base y sacó a su amigo aún duro de mi centro. Fue al baño a limpiarse y yo miré a mi novio con la entrepierna tan dura que podría explotar. ¿Quieren saber qué hice después?

No se pierdan la próxima columna, para que lean toda mi aventura. 

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