Soñé que le 'hacía el delicioso' a mi amigo

Entre la crema y el calor de mis manos, me relajé. Así que en cuanto puse la cabeza en la almohada, caí profundamente dormida.
Entre la crema y el calor de mis manos, me relajé. Así que en cuanto puse la cabeza en la almohada, caí profundamente dormida
Helena Danae
08/07/2020 - 11:46

Hola, mis amores, feliz miércoles tengan todos. Hoy quiero contarles un sueño súper húmedo que tuve ayer. Han sido días cansados para mí, con mucho trabajo y tener que estar consiguiendo piezas o cosas, claro, siempre siguiendo los protocolos de salud. Así que ayer, a pesar de ser de los primeros días de la semana, ya me sentía exhausta. 

Llegué a mi casa, me di un baño y comencé a ponerme crema, la untaba  masajeándome toda, dejaba que mis dedos se pasearan por mi piel, disfrutando mis propias caricias. Entre la crema y el calor de mis manos, me relajé. Así que en cuanto puse la cabeza en la almohada, caí profundamente dormida. 

Comencé a soñar que estaba en la playa, caminaba por la arena, sintiendo cómo rozaba mis pies, la brisa del mar golpeaba mi cara, estaba desnuda, podía sentir cada gota que se resbalaba por mi piel. 

De pronto, frente a mí estaba un amigo, al cual en la vida real siempre le he tenido ganas, nos hemos besado algunas veces, pero jamás ha pasado a mayores. Volviendo a mi sueño, ahí estaba él, esperándome en su traje de baño, su abdomen marcado me hacía voltear los ojos y ponerlos en blanco. Llegué a su lado y sin decir palabra, me cargó con las piernas abiertas abrazando su cadera, me tomó por el cabello y comenzó a besarme.

Su lengua entraba en mi boca y jugaba con la mía, pude sentir su gran erección, mientras iba bajando lentamente para poner mis pies en el piso. En su entrepierna se escondía algo enorme, al momento me encendí, él me recostó en la arena, fue bajando su rostro, su respiración hacía que mi piel se pusiera chinita, hasta llegar a mi amiga, ahí comenzó a chupármela, su lengua pasaba de manera amplia por mi clítoris, dejándome sentir gran placer. 

Sus dedos estaban jugando a ver qué tan profundo podrían llegar dentro de mí. Yo solo me llevaba las manos a la cara y a veces lamía mis dedos, todo lo que él me hacía sentir me encantaba. 

Ya estando su rostro frente al mío, comenzó a besarme, podía sentir su pene duro rozando con mi abdomen, ya quería que me lo metiera, seguía dejando que sus dedos jugaran en mi centro. Cuando sentí cómo su mano apuntó a su amigo para que entrara en lo más profundo... desperté. ¡Fue horrible! Estar anhelando que me penetrara y justo cuando pasaría en mi sueño, algo me hizo despertar.  

¡Les mando todo mi amor!

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