Lealtad, respeto y gratitud

EL HIJO DEL SANTO HABLEMOS SIN MASCARAS
Hoy se cierra un ciclo más en mi vida como columnista. Fue un verdadero honor colaborar para El Gráfico, porque siempre me permitieron escribir y hablar sin máscaras
El Hijo del Santo
29/03/2019 - 05:18

Estimados amigos de El Gráfico,  desde pequeño mis padres me llenaron de buenos consejos, me hicieron comprender que siempre hay un principio y un fin. Lo mejor fue que me inculcaron importantes valores morales, como la lealtad, el respeto y por supuesto la gratitud, entre muchos otros.

Mi papá me decía: “Hijo, cuando se llega a una meta, ¡ésta es el principio de la otra! ¡Siempre debes agradecer a Dios por tu  vida, por lo que eres y por lo que tienes ! Y debes de ser agradecido con todas las personas que te tiendan la mano en la vida. ¡Siempre debes de creer en ti y en tus sueños!”.

Hoy se cumple una meta más en mi vida como colaborador de esta importante casa editorial a la que pertenece El Gráfico: El Universal. Antes que nada quiero agradecer a su directora María Félix Escalante, por su generosidad al brindarme la oportunidad de escribir cada semana en estas páginas y llegar a todos ustedes queridos lectores. 

También agradezco al presidente y director general, los señores Ealy, por recibirme en esta gran empresa, así como a todos mis compañeros, colaboradores, fotógrafos, editores, periodistas que durante estos 5 años me abrieron sus puertas para ser parte de este gran equipo editorial y de los cuales Santo, El Enmascarado de Plata y El Hijo del Santo solo recibieron atenciones y buenos tratos.

Fue un verdadero honor colaborar para este diario porque siempre me permitieron escribir y hablar sin máscaras y también compartir con ustedes las historias, anécdotas y noticias que giran alrededor de la lucha libre, de El Santo y de su servidor.

También desde estas páginas quiero agradecer a mi querido colega y amigo Iván Pirrón porque fue el encargado de presentarme a mi estimada María Félix Escalante, quien sin dudar me recibió con los brazos abiertos desde mi primera publicación, el 15 de agosto del año 2014.

Hoy se cierra un ciclo más en mi vida como columnista y me voy agradecido y satisfecho de lo que he dejado para todos ustedes, sé que dejo las puertas abiertas en esta casa porque siempre existió la armonía entre El Hijo del Santo y El Gráfico. ¡Sé que en la vida siempre experimentamos cambios y es importante saber que es necesario continuar con nuevos proyectos. 

Sin embargo, no puedo escribir esta última nota sin decirles que los voy a extrañar queridos lectores, así como extrañaré mis columnas en El Gráfico, semana a semana. También extrañaré la retroalimentación constante que personalmente me hacen los lectores asiduos y que hasta las coleccionan y me las llevan a firmar a donde yo me encuentre.

Prometo de vez en vez escribirles algo interesante en mis redes sociales, para que así continuemos en contacto y tal vez...

Nos leeremos próximamente, para que hablemos sin máscaras. 

 

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