Historia de un rudo

Deportes 16/11/2018 05:18 El Hijo del Santo Actualizada 13:20
 

El  pasado viernes escribí sobre la muerte de Eddie Guerrero, quien cumplió 13 años de fallecido. Hoy quiero compartir con ustedes un poco de la historia de su exitoso padre, el gran Salvador Guerrero.

Este destacado luchador tapatío dio sus primeros pasos en la lucha libre en Estados Unidos y era odiado por ser un rudo temible que regularmente medio mataba a sus contrincantes. En una ocasión, cuando bañó en  sangre a uno de sus rivales en turno, los indignados aficionados norteamericanos empezaron a gritarle:  “gori”  y a él le gusto cómo se escuchaba al unísono la palabra “gori,  gori, gori”.

Lo curioso de esto es que le gritaban “gori”  porque esta palabra traducida al español significa “sangriento”. También se refiere  “al que le gusta ver sangre” o a una situación sanguinaria y violenta.

En 1942, año en que  Salvador Guerrero llegó a la EMLL (Empresa Mexicana de Lucha Libre),  traía esa idea de llamarse  Gory y decidió usarlo como su nombre de guerra.  Fue entonces que se apropió de esa palabra  y empezó a anunciarse como Salvador   Gory  Guerrero.

Debo decirles que ese mote no desentonó jamás con sus actuaciones en el ring. Una de sus luchas más sangrientas  fue la que escenificó contra Rito Romero, a quien dejó bañado en sangre y por tal razón lo descalificaron.

ESCÁNDALO

Un viernes 2 de marzo de 1945 ocurrió una bronca catalogada como la mayor en la historia de la lucha en México.

El Santo había vencido en la lucha semifinal en mano a mano a Jack O'Brien y en la estelar se enfrentaban Gory Guerrero contra Tarzán López. En la tercera caída apareció El Santo con un frasco en la mano que le entregó a Gory Guerrero y éste, con el mismo, golpeó a Tarzán en la cabeza. Tras el impacto rodó por la lona  y la contienda terminó por descalificación.

El público pedía las cabezas de El Santo y de Gory, y exigió que continuara la batalla a pesar de que Salvador  Guerrero había sido descalificado. 

Unos 20 policías y 12 luchadores protegían a los rudos de los golpes y agresiones de los fanáticos, quienes desde arriba de las gradas lanzaban  periódicos y papeles encendidos. Tal fue el escándalo, que tuvo que realizarse una cuarta caída.

El Santo fue llevado a los vestidores. En el ring, Gory estrangulaba a Tarzán López con las cuerdas, ante la furia de unos fans que subieron al cuadrilátero para salvar a Tarzán.  El lío fue mayor cuando Gory se peleó con ellos. 

El Santo salió corriendo de los vestidores y fue agredido y detenido por otro grupo de fanáticos, que no lo dejaron acercarse al ring y la policía volvió a intervenir. Mientras que en el encordado, un agotado Gory fue presa fácil de López, quien lo venció  con una serie de patadas voladoras.

La locura fue el viernes 9 de marzo de 1945, cuando explotó el suceso y la futura “Pareja Atómica”: Santo y Gory, quienes tenían en la esquina de enfrente a Tarzán López y a Bobby Bonales. 

Estos últimos utilizaron una estrategia que los llevó al triunfo, pero el domingo 27 de mayo de 1945 se realizó la revancha y Gory Guerrero y El Santo los humillaron. ¡En aquellos tiempos los rudos eran verdaderamente rudos!

Nos leemos la próxima semana, para que hablemos sin máscaras.

Comentarios