Atiende señales

Si detectas el mal a tiempo, el Parkinson, puede controlarse con terapias y mejorar la calidad de vida
Silvia Ojanguren
05/05/2017 - 05:00

Del mal de Parkinson no se habla lo suficiente, pero es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo y el tormento de unos 4.6 millones de personas mayores de 50 años.

Sin fronteras, ataca en todo el planeta y en México no existen cifras exactas, pero se calcula que la padecen 50 personas por cada 100 mil habitantes. La OMS  estima que el total de pacientes se duplicará en  2030.

 

Luces de alertas. Los síntomas del Parkinson van de los relacionados con el movimiento  como temblor, lentitud y dificultad para caminar, y otros como trastornos del sueño, dolor de articulaciones o espalda, estreñimiento, pérdida del olfato, depresión, ansiedad, síntomas urinarios y otros.

Médicos dicen que usualmente los síntomas no motores se revelan años antes de los primeros síntomas motores. Y no todos los pacientes presentan los mismos.

 

Tarea pendiente. Son muchos los síntomas y junto con una falta de concientización entre la población hacen que la enfermedad no sea detectada oportunamente.

Se calcula que en México existe un retraso en el diagnóstico de dos años y medio.

Esto es importante porque un diagnóstico temprano es bueno para tener tratamiento oportuno y conservar la calidad de vida. Los primeros síntomas, dicen, deben incitar al paciente a buscar ayuda médica y son cambios sutiles en la forma de caminar, pérdida de la expresión facial o disminución del parpadeo, cambios en la escritura, disminución del volumen de la voz y dificultad para abotonarse la ropa.

 

Acción defensiva. Nadie debe perder de vista que no existe una cura para la enfermedad de Parkinson, pero sí terapias farmacológicas y quirúrgicas que ayudan a controlar eficazmente los síntomas durante muchos años.

Para los pacientes cuyos síntomas motores no pueden ser controlados con medicamentos existe una opción, la Estimulación Cerebral Profunda, dispositivo implantado en el cerebro para tratar el temblor, rigidez, movimiento lento y otros problemas. 

La neuróloga Mayela Rodríguez cuenta que la Terapia de Estimulación Profunda es una de las más avanzadas para tratar la condición, ya que en los pacientes indicados ofrece períodos prolongados sin síntomas motores, reduce la cantidad de medicación y permite realizar tareas cotidianas, lo que se traduce en una mayor autoestima, independencia y calidad de vida. 

Los pacientes deben consultar a su neurólogo para informarse sobre todas las opciones de tratamiento disponibles con el fin de asegurarse de elegir la opción adecuada.

 

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