Beso blanco, brebaje intenso

ZONA G 03/11/2016 11:00 Cecilia Rosillo Actualizada 11:00
 

El beso blanco es una práctica sexual en la que el hombre eyacula en la boca de una persona, ésta lo recibe y lo regresa, con un beso, a la otra persona depositando el semen en su boca. 

En el trasfondo de los roles, como es el varón quien alcanza la eyaculación en la boca de su pareja, para que ésta le pase su semen a través de un beso se toma como una forma de intercambiar el rol de dominante a pasivo, tras la felación, al recibir el esperma. 

Esta práctica sexual es común verla en producciones pornográficas, a veces como parte de una práctica llamada bukkake, también conocida como sexo en grupo donde una serie de hombres se turnan para eyacular sobre una persona (varón o mujer). De ahí que se convierta en fantasía sexual de muchas personas. 

En ella, los hombres generalmente adoptan el papel dominante y el semen se pasa entre las bocas de las mujeres. En vez de escupir el semen, la mujer abre su boca y deja al flujo de semen muy despacio o el chorrito en la boca de otra mujer; este proceso es lento, por lo que esto ocupa más tiempo en el video. Además se mantiene una distancia entre las bocas para ver mejor el fluido real que se cambia. En algunos casos, el semen es tragado por una o ambas actrices. 

La técnica de este beso consiste en realizar sexo oral a una persona sin protección alguna, es decir, no se usa el condón con el fin de que el semen caiga íntegro en la boca para luego besar al eyaculador e introducir el semen en la boca, lo que lo hace ser considerado dentro de las prácticas sexuales de riesgo precisamente por el contacto de este fluido corporal con la mucosa bucal, lo que podría contagiar infecciones de transmisión sexual. 

Este es quizá, dentro del repertorio de los besos, el más peligroso, ya que si bien mantener espermatozoides en la boca no puede causar embarazo, lejos de ser sexo seguro implica intercambiar fluidos corporales sin ninguna barrera, bajo los mismos riesgos de tener sexo oral sin protección, lo que lleva principalmente a estar expuestos a contraer el virus de inmunodeficiencia humana (VIH/sida), sífilis, gonorrea, hepatitis (A, B y C), virus del papiloma humano (VPH) o herpes genital, en caso de que la pareja esté infectada con alguno de estos padecimientos. 

El beso blanco tiene alto riesgo de transmisión de estas enfermedades, si la persona que recibe el semen en la boca lo traga, tiene lesiones bucales (como encías sangrantes) o infecciones de transmisión sexual sin tratar, pero muchos piensan que sólo con escupir el semen, el riesgo se acaba, lo que no contemplan es que no se neceita tragar todo el semen para contagiarse, sólo basta una pequeña cantidad, justo lo que queda nadando en la saliva y pasa al cuerpo con ella para quedar infectado. 

Algunos practicantes de este beso argumentan que las enzimas en la saliva pueden destruir al virus del sida y que es posible que el virus contenido en el semen muera en el estómago, gracias a la acción de los ácidos, sin embargo, no todos los virus se mueren en el estómago y en su trayecto pueden infectar a la persona, así que si no se tiene la seguridad acerca de la salud de esa pareja sexual, lo recomendable es no hacer sexo oral ni el beso blanco y evitar ingerir el semen. 

Tip - Si al calor del momento es imposible evadir el semen en la boca, hay que escupirlo de inmediato y lavar la boca con agua y enguaje bucal para minimizar el contacto con la membrana bucal. 

Dato G - Dar un beso blanco, al que también se conoce como snowballing, o bola de nieve, es una decisión mutua. 

La somnolienta Para hacerla, la mujer se acuesta de lado y el hombre se coloca por detrás de ella para penetrarla. Ella estira una pierna para atrás y la enrosca en la cintura del compañero. Ideal para hombres de pene grande y mujeres flexibles. Él tiene acceso cómodamente al clítoris y a los pechos de su compañera. La abertura de la pierna, que está por fuera para recibir el pene, y el encaje de la misma alrededor del compañero es lo más excitante en esta posición. 

El nadador Esta es una postura ideal para el sexo anal. La clave es que el hombre consiga acoplar la mejor colocación de su pene en el ano de la mujer gracias al levantamiento de una de las piernas de ella. Proporciona una penetración media y puede no resultar demasiado confortable.

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