Trata bien a los adultos mayores

19/06/2018 05:18 Víctor Jiménez Actualizada 12:22
 

No sólo hay adolescentes difíciles, también hay adultos mayores con quienes es más difícil tratar. Basta con preguntar a quien usualmente los cuida: hijos, nietos, cuidadores, enfermeras. Tres conductas que pueden hacer frustrante la convivencia y el cuidado de los adultos mayores son: no hacen caso a las recomendaciones e instrucciones de sus hijos; quieren todo tu tiempo y atención o se convierten en acumuladores extremos. ¿Cuáles son las razones detrás de estas conductas?

Se niegan a escuchar consejo.

Los hijos de adultos mayores muchas veces se preocupan porque sigan una dieta adecuada, porque estén seguros al manejar o moverse en transporte público, por las condiciones en que viven, porque tomen sus medicinas a tiempo y  correctamente. Pero se encuentran con la resistencia de sus padres, quienes no siguen sus recomendaciones y en muchos casos tampoco las de los médicos.

¿Qué hacer? Intenta comprender qué hay detrás de su actitud o conducta. ¿Se trata de su forma habitual de conducirse, está deprimido o confundido, o bien, desea hacer valer su autoridad?

Recuerda, la autonomía es muy importante para los adultos mayores. Tratar con un adulto mayor testarudo no es lo mismo que tratar con un niño necio. El adulto mayor defiende su independencia y su capacidad para elegir. Dale alternativas para elegir, así lo tomas en cuenta y se siente valorado. Trata al adulto mayor como lo que es, un adulto.

Son demasiado demandantes.

Algunos adultos mayores verdaderamente necesitan apoyo hasta para hacer cosas sencillas.

Sin embargo, otros, capaces de valerse por sí mismos a pesar de una enfermedad, se vuelven completamente dependientes de la persona que los cuida o está pendiente de ellos, con frecuencia alguno de sus hijos. Pueden llegar al punto de “sabotear” sus planes de actividades, trabajo, vacaciones y tiempo para su propia familia. En este caso sus continuas demandas pueden provocar frustración y enojo en sus cuidadores. Y si la situación continúa, lleva a un enorme desgaste físico y emocional.

¿Qué hacer? Establece límites claros acerca del tiempo que puedes dedicar al cuidado de tu abuela o padre. Es importante darte tiempo y atención a ti mismo, pues los cuidados de un enfermo o adulto mayor se pueden convertir en un trabajo de tiempo completo. Si cuidas de ti mismo, podrás cuidarle mejor. Sugiérele que se involucre en actividades para socializar: clases de arte, yoga, reuniones con viejos amigos. Esto lo saca de casa y le permite enfocarse en otras personas que no seas tú. Así, se vuelve más independiente. Si no puede salir de casa, invita a familiares, amigos, compañeros de congregación, voluntarios que hacen labor social. Esto te dará un descanso.

Acumulación

A muchos adultos mayores les cuesta deshacerse de cosas que van acumulando. Se aferran a las cosas por temor a perder el recuerdo de lo que representan. Para ellos, los objetos materiales son la evidencia de lo que han vivido.

¿Qué hacer? En este caso, es recomendable tratar de razonar con ellos y evaluar qué objetos deben irse. Se puede crear una caja de los recuerdos para conservar lo especial.

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