¿Separarte de tu pareja?

Víctor Jiménez
10/04/2018 - 05:18

Algunas parejas nunca toman la decisión de romper, a pesar de no estar totalmente satisfechos. Se encuentran en la frontera entre quedarse y hacer cambios importantes para que la pareja funcione mejor o tomar caminos separados. Como con muchas otras decisiones, la opción es actuar: quedarse y hacer todo lo posible para ser felices juntos o poner a prueba la relación con un periodo de separación.

Comprométete para que las cosas funcionen. Esta opción involucra especificar claramente qué necesita hacer cada uno para que la relación sea más satisfactoria: más expresiones de afecto, sexo más frecuente, dar y recibir menos críticas, tener actividades de pareja y no sólo de padres. Es importante definir qué, cómo, cuándo, dónde, con quién, con qué frecuencia.

Cada uno puede hacer una lista de lo que necesita o desea del otro. Después, intercambian listas y se comprometen a hacer los cambios necesarios durante un mes, preferentemente dos. Esto es un acto de buena voluntad en el que, idealmente, ambos estarían dispuestos a darle al otro lo que le hace sentir bien, simplemente porque desea su felicidad.

Se reúnen una vez a la semana para platicar acerca de los cambios positivos observados en el otro. Algo importante es evitar por completo señalar lo que no está haciendo. Para que esto funcione es esencial que cada uno se concentre en sus acciones a cambiar y deje al otro hacer lo propio. Al final de los dos meses, o el periodo acordado, pueden decidir seguir con este sistema por un tiempo más o hacer una separación de prueba.

Date un tiempo de separación. Algunas parejas, sobre todo las renuentes a hacer lo anterior, pueden optar por tomar un periodo de separación de prueba. Se trata de una separación temporal de tres meses. Las ventajas de separarse son: 

Se puede ver cómo es estar separado para darse una idea de si es lo que en realidad se desea.

Con la distancia uno descubre si se extraña al otro, se siente solo o aliviada.

La separación da la oportunidad de saber qué se siente estar por su cuenta y aclarar sentimientos. Las cosas no se ven igual a la distancia.

La distancia ayuda a descubrir o redescubrir cosas acerca de uno: capacidades, temores, tus fortalezas, vulnerabilidad, dependencia.

Lo permitido y lo prohibido.  Se puede acordar verse cada dos semanas o cada mes, para hablar acerca de cómo se sienten.

Una regla importante es evitar tener citas románticas con otras personas. Este es un compromiso a cumplir para que la separación sea verdaderamente productiva.

También se debe evitar la rutina de siempre: cenar o desayunar juntos, pasar las tardes o noches juntos, estar el fin de semana juntos. No se trata sólo de dormir en casas separadas.

Después de tres meses de separación, las opciones son: seguir separados por unos cuantos meses más, acordar en comenzar a salir con otras personas, volver a vivir juntos y hacer el ejercicio de comprometerse en la relación, separarse permanentemente y si es el caso, divorciarse.

Si deciden estar juntos deberá ser una decisión de dos. Siempre hay una persona renuente a separarse. El más interesado en separarse puede pronto darse cuenta de que no es lo que quiere. El renuente podría descubrir que está mejor sin el otro. Todo puede suceder. Ambos deben estar de acuerdo en cumplir con lo decidido para que esto funcione. Y sí, requiere de esfuerzo de ambas partes. Pero al final de esta experiencia se tiene claridad para decidir con conciencia.

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